Domingo, mayo 09th, 2010 | Author:

Utilidad, valor estético, economía o puro cariño, pueden ser los motivos que nos impulsen a este juego apasionante: la restauración de muebles  de los objetos abandonados. Muchas veces nos dará más trabajo del que habíamos imaginado, otras algún dolor de cabeza, cuando no logremos los resultados tal como lo habíamos previsto. Pero eso sí, más allá de la belleza, de la economía o de la utilidad, siempre nos quedará el inmenso placer de decir: lo hice yo.

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