Domingo, agosto 22nd, 2010 | Author:

Por último hay que proceder al acabado del revestimiento, que se realiza con el fratás. Tener al alcance de la mano un cubo con agua en donde se sumergirá reiteradamente el fratás. Éste debe tener la suela de madera o de material sintético y los bordes arromados. Empezando desde arriba, con el fratás bien mojado, efectuar numerosas pasadas circulares sin apretar, pero insistiendo si se advierte que la superficie no está totalmente plana. A medida que se prosigue en el revocado éste se va regularizando a la perfección. El fratasado es un trabajo de paciencia que requiere un buen tiempo de dedicación, pero indispensable si se desea obtener un resultado satisfactorio.

Cuando el primer estrato, que debe tener un espesor de 8-10 mm, se ha aplicado, se podrá pasar al acabado extendiendo un segundo estrato (de un espesor de 5-8 mm) que se alisa con el fratás del modo ya explicado. Dejar que se seque en un ambiente ventilado, aspergiendo con el pincel un poco de agua en las zonas que tienden a secarse demasiado rápido, para evitar que se produzcan grietas.

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