Miércoles, abril 20th, 2011 | Author:

Si se les presta cierta atención, los pinceles pueden durar mucho tiempo: basta con conservarlos bien limpios y estarán siempre a punto como si fuesen nuevos. Los rodillos también deben conservarse adecuadamente. Si se ha utilizado una pintura al agua (a la cola o de emulsión), la limpieza es aún mucho más sencilla pues será suficiente eliminar los restos de pintura bajo el chorro de agua, después de lo cual se procederá tal como se ha dicho anteriormente.

Al cabo de un uso prolongado y si se ha tenido que abusar del pincel, es posible que la virola metálica que retiene las cerdas quede manchada y con herrumbre. Hay que contrarrestar la herrumbre, pues suelta el típico color rojo que mancha la pintura dejando claras huellas estriadas, especialmente en colores claros.

You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.
Deja un comentario » Log in