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Sábado, agosto 24th, 2013 | Author:

El tiempo consagrado al cálculo de lo que se necesitará tanto cuantitativa como cualitativamente así como el destino de cada material, evitará costosos errores posteriores.
Se empezará estudiando la lista de todos los elementos constitutivos y anotando todo aquello que se necesitará. Se calcula luego la pendiente del tejado empleando la relación 1:36, que, en función de la longitud del tejado, permitirá determinar la inclinación de los cabrios. Si al decidir la cantidad y tipo de vigas que harán falta se tienen dudas respecto a la carga que deberán soportar, será mejor optar por una sección mayor. Todas las vigas deben medir 150 mm más que la longitud del tejado con el fin de rebasarlo y frenar así la penetración del agua por debajo del mismo. Cuando se haya establecido la lista de materiales necesarios, se procurará adquirir madera sana y que haya sido secada correctamente, sobre todo para las vigas. Se rechazarán los maderos que presenten nudos importantes. Si la madera no ha sido ya tratada contra la putrefacción y los insectos, se le dará una capa de producto de preservación. Hay que prestar igual atención al trata miento de los maderos que se corten en la misma obra y tener muy en cuenta las superficies de testa, donde la putrefac ción seca y los mohos suelen instalarse con mayor preferencia.

Jueves, agosto 22nd, 2013 | Author:

Antes de emprender una construcción de este tipo conviene conocer la función de cada uno de sus elementos.

Soleras. Estos grandes maderos suelen tener una sección de 100 x 50 mm; se colocan en la parte superior de las paredes laterales, ofreciendo una supferficie horizontal en la que se apoyarán las vigas. Si se trata de una pared doble, las soleras descansan sobre el panel interior, debiendo levantarse en este caso la albañileria del panel exterior para que se iguale a la superficie superior de la solera.

Estribos de apoyo. Los tejados planos pueden ir a parar, por diversas razones (espacio limitado, facilidad de acceso), contra una pared ya existente. En muchas casas antiguas el tejado solia descansar sobre una viga establecida en el muro original. Dicha viga podia ser de la misma sección que la solera y general mente se solía empotrar o fijar contra la pared, en tanto que la solera descansaba plana sobre una pared. Las vigas se apoyaban entonces sobre la viga adyacente o se enlazaban a ella a través de uniones a media madera. También se podían empotrar las viguetas en plena pared y fijar una viga debajo de ellas.
Estos dos sistemas han quedado prácticamente abandonados hoy dia, puesto que, además de no resultar estéticos ya que dejan a la vista una viga justo debajo del techo, presentan un cierto peligro: la penetración de la humedad en la pared, por mínima que sea, puede provocar la putrefacción de los extremos de las vigas, provocando la salida de éstos de su alojamiento y dando lugar al derrumbamiento de aquella parte de la construcción.
Un tejado de buena construcción dispone hoy dia de otras técnicas, una de las cuales, y quizás la más extendida, consiste en utilizar estribos de fijación especiales sólidamente establecidos en la pared original. Podrá construirlos un cerrajero, aunque también será posible hallarlos en establecimientos para materiales de obras.
Existe un tipo de estribos que permite ensamblar las vigas perpendicularmente entre sí. Se emplea para empalmar las vigas alrededor de un saliente de una pared o de una chimenea o un ángulo saliente.

Vigas. En la mayoría de los tejados planos, las vigas deben superar la longitud de la construcción con el fin de asegurar una perfecta estabilidad de la misma. Unos intervalos de 400 mm constituirán generalmente una buena separación entre vigas; éstas deberán ser de madera seca, sana y exenta de defectos importantes.
Las vigas suelen medir 500 mm de grosor y su anchura deberá establecerse de acuerdo con cálculos precisos, en función de la dimensión del tejado y de la carga que tendrán que recibir.

Tirantes. Por muy seca que esté una madera, siempre tendrá tendencia a combarse si se emplea para cubrir una gran abertura. Para compensar esta inflexión, conviene colocar unos cuantos tirantes de acero o de madera entre las hileras de vigas para acrecentar la resistencia longitudinal de toda la estructura. Las primeras se encontrarán ya listas para su uso en todos los tamaños. Pero también pueden utilizarse maderos de 50 x 50 mm recortados a la medida adecuada. Los tirantes se colocan a pares en el centro de la viga, clavándolos entrecruzadamente.
Con el fin de aumentar la rigidez de as vigas, sobre todo cuando éstas son muy largas, es aconsejable fijar varios pares de tirantes.
Otro método consiste en recuperar sobrantes de maderos utilizados como vigas, recortarlos en tamaños reducidos e insertarlos con precisión entre ellas. Se clavarán para mantener su posición en la parte superior e inferior. De este modo se consigue también una buena estabilidad, pero esta solución presenta el inconveniente de impedir la circulación del aire bajo el tejado (esta dificultad puede resolverse empleando madera de una anchura 25 mm inferior a la de las vigas).

Cabrios de pendiente. Se trata de maderos cortados oblicuamente y del mismo ancho que las vigas a las que van fijados. Proporcionan al tejado, es decir, a la cubierta externa, la pendiente deseada, haciendo posible de esta manera el escurrido de las aguas en tanto que el techo queda horizontal. Cuando la inclinación del tejado es perpendicular a las vigas, hay que determinar la orientación de la pendiente y clavar los cabrios de inclinación en el sentido más conveniente.
Los cabrios pueden recortarse en la misma obra con una sierra circular. Pero esta tarea es algo delicada, puesto que es difícil apreciar con precisión, a simple vista, unos ángulos de tan poca inclinación. Por lo tanto, es preferible establecer previamente la inclinación y cortar o encargar el corte de los maderos a la medida precisa.

Entarimado. A base de tablas de chilla se logra el entarimado; éste descansa sobre las vigas que sirven de base a la misma cobertura. Las tablas de chilla suelen ser de poca calidad y de una sección de 25 mm. Evidentemente, resultan más eficaces las tablas machihembradas, aunque son algo más caras. Para este mismo uso existen tablas de aglomerado embetunadas.

Fajas. Son las tablas colocadas a lo largo de los bordes del tejado y sólidamente fijadas en el extremo de las vigas. Su función no es meramente decorativa, pues impiden que el agua penetre y dañe, por consiguiente, las piezas interiores de madera. Por otra parte, proporcionan un buen punto de fijación para los canalones.

Revestimiento de aleros. Se trata de un revestimiento de madera aplicado en la parte inferior de las vigas en el punto en que éstas sobresalen del muro. Protegen la madera de la humedad e impiden que los pájaros construyan sus nidos en los aleros o entre las vigas.
Patas de retención. Cuando el viento azota fuertemente un tejado, éste, por firme que sea. puede sufrir daños. Para aumentar su resistencia y estabilidad, se pueden disponer transversalmente unas patas de pletina en la parte superior de las vigas, justo por encima de la solera. Estas patas de retención miden unos 25 mm de anchura y pueden tener diversas longitudes y formas.

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Martes, agosto 20th, 2013 | Author:

Los tejados planos se utilizan general mente para construcciones de poca envergadura (anexos, porches, garajes, etcétera). Por una parte, son fáciles de construir, ya que las mismas piezas de madera hacen las veces de cabrios y de vigas. Por otra, son de un coste relativamente reducido, puesto que para su construcción se necesitan menos materiales que para la armadura de un tejado con mucha pendiente.
Los tejados planos pueden emplearse tanto para construcciones aisladas como para otras incorporadas a edificios. Y, contrariamente a los tejados con pendiente, su acabado se puede realizar con materiales diversos, entre los que se podrá optar por los más baratos. El fieltro de recubrimiento es mucho más barato que la pizarra o las tejas tradicionales y, por otra parte, garantiza la misma estanqueidad.
Ahora trataremos el tema relativo a la armadura y en otro articulo se hablará de la cobertura.
Pese a su nombre, un tejado no es nunca completamente plano, ya que debe presentar una ligera inclinación que permita la evacuación de las aguas de lluvia. El grado de la pendiente puede variar mucho; generalmente suele estar comprendido entre 1:60 y 1:6. Si el declive es superior a esta relación, se suele denominar “colgadizo”.
Generalmente, la pendiente ideal es la correspondiente a la relación 1:36, ya que asegura la evacuación del agua y permite obtener una visión estética del conjunto.

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Sábado, julio 13th, 2013 | Author:

■ En ciertos instrumentos de medición capaces de proporcionar medidas con mucha precisión, como pueden ser el pie de rey, el palmer, los goniómetros para medida de ángulos, etc., existe normalmente una manera de aproximarse con una mayor exactitud la que proporciona la lectura directa en la escala general graduada. La manera de conseguir esta precisión es el uso de una escala auxiliar también graduada que se acopla a la principal.

■ Esta escala secundaria es lo que se conoce con el nombre de nonio o vernier. Gracias a la segunda escala, es posible tomar fracciones de la principal. La aproximación dependerá del número de subdivisiones contenidas en la escala secundaria. Si el nonio tiene diez divisiones se. apreciarán décimas de la unidad última leída en la escala principal; pero si lo está en veinte partes, lo que se apreciará será aún más preciso, pues se tratará de veintésimas de aquella unidad.

■ El nonio se aplica lanto para lecturas del sistema métrico como para medidas en pulgadas. Muchos instrumentos tienen la graduación en ambos sistemas de medición. Para proporcionar mayor aclaración respecto a la lectura con nonios hay que tener en cuenta el principio que se explica a continuación. Se trata de aparejar dos escalas: una principal, de longitud n, situada en el elemento lijo del instrumento, y otra que se desliza gracias a un cursor, situada inmediatamente debajo. La segunda escala tiene una longitud n igual an-1 graduaciones o intervalos de la regla principal, pero está dividida en n partes.

■ Para conseguir una medición se determina primero la división más próxima correspondiente a la escala principal. Al no existir una exacta coincidencia de separación entre dos graduaciones, se toma la primera cifra por defecto y a continuación se mira en el nonio dónde se producen dos coincidencias que lo sean al máximo posible y se busca la primera división del nonio que se corresponda con una división de la escala principal. La cantidad de graduaciones que corresponden en el nonio indicará las fracciones de la última unidad apreciada. En el ejemplo que se ve en la ilustración, la primera división del nonio se encuentra algo más allá de la división 21 de la escala principal. Al examinar la escala del nonio se ve que la coincidencia con otra división de la escala principal se produce en el número 6 del nonio. Por lo tanto, la medida corresponde a 2,6 mm.

Martes, abril 23rd, 2013 | Author:

Pensando en la construcción y las actividades conexas hace tiempo que venimos buscando algo práctico a nivel doméstico para ganar altura y trabajar con todo a mano. En su momento propusimos la construcción de una sólida escalera de mano. La propuesta siguiente era un par de caballetes que por lo menos tuviera dos alturas útiles y que fueran apilables para facilitar su guardado. Antes de desarrollar ese proyecto encontramos en uso, en plena calle, un modelo de andamio que aprovecha el principio de sustentación del caballete pero que brinda la posibilidad de elegir, entre varias alturas, la más conveniente a nuestro trabajo. Y además como recurso extraordinario, puede plegarse con facilidad y guardarse sin que ocupe demasiado espacio.

El Alma.
El ángulo recto es el que permitirá que una vez niveladas las patas tengamos disponibles dos paralelas al piso y a distinta altura. Además las dos perpendiculares se desplazarán sin traba por las guías.
Soldar el travesano superior valiéndose de una escuadra y también los esquineros. Estas planchuelas serán las encargadas de volver indeformable al rectángulo.
Hay que dejar un sobresaliente de 3 cm en la parte superior de los Caños laterales . Estos serán los topes que evitarán que el tablón resbale por los costados.

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Viernes, abril 19th, 2013 | Author:

Con una gama de colores que va del gris al ocre, pasando por el rojo lacre, los marrones y el violeta, esta es una piedra con futuro. Otros países lo entendieron hace mucho tiempo: antes que los romanos sepultaran a los emperadores en sarcófagos de pórfido.
los egipcios lo habían elegido para sus faraones. Tal vez la dureza de la piedra les evocara a la eternidad. Actualmente, Italia. Japón, EEUU, Alemania y Francia son consumidores habituales de esta piedra de alto valor decorativo. En nuestro País, con canteras casi inagotables, todavía no estamos en un nivel de aplicación de pórfido comparable con ninguno de esos países. No obstante, en estos últimos años, arquitectos, ingenieros y decoradores están incluyendo en sus obras esta piedra excepcional.

Las canteras de pórfido patagónico están ubicadas en la Pcia. de Chubut entre Puerto Madryn y la localidad de Telsen. Las reservas del mineral puede estimarse que alcanzarán para surtir al mercado de la construcción por muchos años, aún cuando se multiplique el ritmo de empleo. Hemos tomado del catálogo de UNITED PÓRFIDO Stonc S.A., una de las tres firmas que se dedican a la extracción del pórfido patagónico, las referencias de presentación del producto. Bloques macizos pulidos, lustrados o fiamantados para revestimientos de muros, pisos, escaleras, mesadas, umbrales, etc.

Lajas que se desprenden naturalmente en la cantera, debido al modo de estratificación. La superficie es rugosa y el espesor alcanza de 1 a 10 cm. En la planta se elaboran: lajas irregulares, adoquines, losas, cordones, etc. que son utilizados para pisos, escaleras y revestimiento rústico. Los adoquines se presentan en dimensiones regulares de 10×10 o irregulares con caras de 4×6 a 8×10, pudiendo entrar desde 80 a 125 unidades por metro. Las baldosas pueden ser cortadas a prensa o a disco diamantado con lo que se logran bordes más pulidos.
En pocas palabras: las posibilidades constructivas y decorativas a partir del pórfido patagónico son muy amplias y habrá que tenerlas en cuenta si nos interesa lo duradero y lo bello.

Lunes, abril 15th, 2013 | Author:

Es probable que el futuro nos brinde soluciones constructivas que nunca imaginamos. Idéntico planteo debieron hacerse nuestros abuelos cuando vieron las primeras aplicaciones de los plásticos al mundo de la industria.
EXACTA es el nombre de un nuevo y revolucionario ladrillo que hizo su aparición en Fematec 99 presentado por la firma Rcvesta S.A.I.C.
Se trata de un ladrillo hueco de poliestireno expandido de alta densidad con un diseño particular: tanto el borde superior como el inferior tienen encastres del tipo macho-hembra. Levantar paredes así, se parece a un juego infantil y de inmediato uno se pregunta si este “armado” resistirá cargas y empujes laterales. A poco mirar, nos damos cuenta que los ladrillos conforman un encofrado y el cemento que se vertirá en su interior será el que realice la tarea portante.
EXACTA se trabaja de forma limpia, rápida y precisa ya que sus dimensiones se ajustan al largo requerido con el uso de un serrucho. El ladrillo tiene marcas a cada 12,5 cm para facilitar el corle.

Viernes, marzo 08th, 2013 | Author:

Hay dos métodos muy sencillos de transformar el tablero del mosaico en una espléndida mesa. El más elemental consiste en comprar una estructura de metal especial para mesas y fijarla con tornillos a la plancha decorada; (a tal fin las estructuras van provistas de agujeros). Se deben taponar con cemento los inevitables huecos que quedarán entre el mosaico y el soporte de metal, a la vez que se rellenan las grietas entre las teselas, para no tener que limpiar dos veces la superficie de la mesa. También se puede enmarcar el mosaico con listón de madera de 2,5 cm x 6 mm encolado a los bordes del tablero. La madera debe llevar, antes de su colocación, dos manos de una pintura o barniz plástico para que no cambie de color ni se estropee con el cemento que seguramente habrá que aplicar en los bordes. Además se debe proteger el marco con cinta adhesiva antes de iniciar el taponamiento de las grietas.

Miércoles, marzo 06th, 2013 | Author:

El último paso consiste en retirar los pesos y dar la vuelta al tablero para rematar las juntas y limpiar su superficie. La parte anterior aparecerá como un papel bastante manchado en el que se vislumbran las líneas de las teselas que lleva debajo. Resisitir la tentación de retirar el papel. Coger un trapo y un recipiente con agua caliente y mojar poco a poco el papel, pasando por la superficie hasta que el agua caliente llegue al pegamentoysenotequeel papel se puede mover. El papel se debe desprender en dos o tres trozos grandes. Si no sucede así, seguir humedeciendo. Cuando se ha desprendido el papel, el mosaico todavía tiene que limpiarse un poco más para despegar la goma adherida a la superficie y los trocitos de papel de las junturas. Es posible también que haya pasado un poco de cemento a la parte anterior del dibujo.
Restregar con fuerza con una esponja y agua caliente. No emplear nunca un estropajo metálico, porque podrían meterse algunas partículas en el cemento y oxidarlo.

Remate de las juntas. Entre las teselas quedarán muchas grietas que deben rellenarse. Emplear la misma disolución de cemento y pegamento anterior, pero ahora introducirla entre los cuadrados para taponar todas las grietas que queden entre ellos. Se trata de un proceso muy desalentador, ya que se acababa de limpiar la superficie y hay que ensuciarla de nuevo. Para meter el cemento, emplear la punta de los dedos, un destornillador o alguna herramienta de punta similar. Cuando todas las junturas parezcan estar completamente rellenas, coger un puñado de cemento en polvo y espolvorearlo por la superficie. Hacer una almohadilla con un trapo viejo y frotar con vigor el mosaico. El cemento seco se meterá en las junturas o caerá por los bordes de la superficie. Cuanto más vigorosa y rápidamente se trabaje, mejor quedará. Retirar las partículas de cemento sueltas y esperar una noche a que el mosaico se consolide. Puede parecer gris y sucio, pero en ningún caso deben quedar pegotes de cemento adheridos a la superficie. Al día siguiente, lavar la superficie con un líquido detergente y agua caliente, secándola en cuanto quede limpia.
Cuando siga pareciendo gris (porque hay ciertos mosaicos que tienen mayor tendencia a coger el polvo del cemento), frotar la superficie con una tela de algodón empapada en vinagre (ácido acético). El ácido neutraliza la alcalinidad del cemento y el color gris desaparece.
Secar bien y encerar con una buena cera de silicona transparente o un barniz para muebles. Esto resalta el color y además hace las junturas más resistentes a los líquidos derramados y a la suciedad en general. Por último, aplicar sobre la cara posterior del tablero una mano de pintura al óleo, que evitará que la madera se combe y contrarrestará cualquier posible combadura producida durante el secado a causa de una colocación errónea de los pesos.

Lunes, marzo 04th, 2013 | Author:

Si hasta ahora se ha estado trabajando en una habitación con una alfombra o muebles cerca, ha llegado el momento de trasladarse a un cuarto de trabajo con espacio suficiente. Si no se dispone de tal lugar, extender un plástico en el suelo y varios periódicos viejos sobre la mesa. Cualquiera que sea el lugar de trabajo, se necesita una superficie plana sobre la que colocar el tablero y donde dejarlo varios días después de cementarlo. Quitar o cortar la cinta adhesiva que sujetaba el papel al tablero de madera y retirar de éste el papel cubierto de teselas. Aprestar el tablero aplicando a cada cara una mezcla de una parte de pegamento soluble en agua (de los que al endurecer se hacen impermeables) y tres partes de agua. La mezcla se puede hacer en un frasco de cristal. En total se necesitan 1,2 litros de mezcla, pero se puede ir haciendo en pequeñas cantidades a medida que se precise.

Esperar unas dos horas a que se seque una cara antes de dar una mano a la otra. Una vez terminado, limpiar bien la brocha, porque cuando el pegamento se seca deja de ser soluble en agua. No emplear nunca una brocha que tenga restos de aguarrás, porque podría impedir la adhesión del cemento. Si con el apresto aparece la veta de la madera y la superficie se vuelve áspera, mucho mejor, ya que dará mayor adherencia a la mezcla de cemento.
Para cada 30 cm; de mosaico se necesita 1 kg de cemento. Para toda la mesa, poner 2,7 kg de cemento en un recipiente y hacer un hoyo en el centro como el que se hace con la pasta de repostería.
Añadir poco a poco una pequeña cantidad de la misma mezcla de pegamento empleada para aprestar la tabla de madera. Remover bien hasta lograr una pasta esponjosa de consistencia parecida a la nata batida y que conserve la forma que se le da. Es imposible decir la cantidad de líquido que se necesita, porque en gran parte depende de cómo se realiza la mezcla, pero en líneas generales medio litro es suficiente. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado de no poner excesivo pegamento. Para aligerar la mezcla hay que trabajarla, y no añadir más pegamento diluido.
Una vez lograda la consistencia precisa (lo que lleva un buen rato de trabajo), extender uniformemente la mezcla sobre la parte posterior de las teselas con ayuda de una paleta. Los espacios situados entre las piedras se rellenan con la primera capa. Se debe extender cemento hasta que todo el mosaico esté cubierto por igual con una capa de unos 3 mm y apenas se distingan los bordes de las teselas. Inmediatamente después, puesto que no hay tiempo que perder, mezclar otra cantidad de cemento con la solución de pegamento, pero ahora sólo 1,4 kg -la mitad que antes-, y extender sobre el tablero de madera una capa fina y uniforme. Si se emplea un peine especial para extender el cemento es más fácil lograr una distribución homogénea.

A continuación han de unirse las dos superficies cementadas poniendo el tablero de madera sobre el papel con el mosaico. Siempre que sea posible, pedir ayuda a alguien para colocar el tablero, ya que es difícil de manejar y una vez posado hay pocas posibilidades de rectificar.
Cuando esté en su lugar, poner encima unos pesos y dejar secar una semana. Si se está empleando una mesa de trabajo vieja, conviene clavar en ella un par de clavos pegados al centro de cada lado de la tabla (sin atravesarla), cuya cabeza comprima ésta contra la mesa para evitar que el mosaico se combe.
Comprobar el estado del borde exterior del mosaico y remeter el cemento que sobresalga.
El trabajo se puede dejar en el cobertizo o en un lugar al aire libre siempre que no haya riesgo de heladas.
Tirar el cemento sobrante a la basura (nunca por el desagüe) y limpiar bien el recipiente de la mezcla y la paleta. Conservar el pegamento diluido, porque se necesitará al final. El cemento sin mezclar se puede guardar, pero con la bolsa bien cerrada, porque si no se estropea.