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Lunes, septiembre 24th, 2012 | Author:

Encolado.
Antes de encolar se eliminan las pequeñas imperfecciones internas, primero con un cepillo y después con lija, procurando tocar lo menos posible la madera en las partes que encajan entre sí. Es necesario recordar también que si luego se quieren barnizar o lacar las tablas antes de ensamblarlas, conviene proteger las superficies de las colas y las espigas, ya que los productos empleados por el barnizado y lacado podrían obstaculi zar la adhesión de la cola.
Se preparan unos cuantos trozos de madera provistos de entallas correspondientes a las espigas, luego se aplica la cola y se aprieta fuertemente. Se elimina inmediatamente la cola sobrante con una espátula. Cuando la cola haya endurecido, se quitan lascárceles y se lijan las superficies exteriores con un taco de lijar.
Si no se había realizado nunca un ensamblado de cola de milano, es posible que se haya incurrido en algunas imperfecciones, como rendijas entre las superficies de los elementos que deben encajar exactamente. El carpintero profesional rellena estas rendijas con pequeñas cuñas, cuyo anillo de crecimiento queda dispuesto en el sentido de los de la madera que tapona. Pero para un bricolador resulta más práctico recurrir a sistemas menos perfectos, como utilizar agua caliente para dilatar los poros de la madera antes de golpearla ligeramente, o bien emplear cola mezclada con serrín.

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Sábado, septiembre 22nd, 2012 | Author:

Las operaciones se realizan siguiendo este orden: trazado y recortado de las colas, .luego de las espigas, y finalmente encolado.
Para trazar las colas se marca el grosor de una de las tablas sobre la otra, previendo un margen de algo menos de un milímetro, y luego se repite esta operación en las demás tablas. No existe ninguna regla absoluta en lo que concierne a la separación de las espigas. Por lo tanto, se empezará por elegir arbitrariamente su anchura (a título indicativo, se toma la mitad del grosor de la tabla). Se marca un trazo correspondiente a los dos tercios de la anchura de una espiga en ambos lados de la tabla. A continuación se dispone una regla sobre la tabla, siguiendo el trazo que delimita la profundidad del ensamble con el fin de calcular la cantidad de colas que serán necesarias, teniendo en cuenta la anchura de la tabla. Admitamos que son necesarias cuatro: entonces se inclina la regla formando un ángulo tal que cuando el “0” se halle sobre uno de los trazos definiendo las espigas del extremo, la graduación “4” (o un múltiplo de 4) se halle en el otro trazo. En estas condiciones, los puntos intermedios, como 1, 2, 3, etc. (o sus múltiplos), determinan las separaciones iguales, que se trasladarán perpendicularmente al trazo de base, obteniendo así las líneas correspondientes a los ejes de las espigas.
Después de haber graduado una separación igual a la mitad de la anchura de la espiga en el compás, se coloca una de las puntas del mismo en la intersección del eje de la espiga y del trazo de base y luego se marca con el otro brazo del compás la anchura de la espiga. A partir de los puntos así obtenidos se marcan los trazos correspondientes a la inclinación de las colas (recordemos que no existe un criterio absoluto a seguir, salvo los límites de orden práctico antes citados).
Se marcan estos trazos con un lápiz bien afilado y una falsa escuadra o bien mediante una plantilla de cinc o de cartón. Luego se trasladan los trazos a la madera de testa con una escuadra metálica y se prolongan sobre la otra cara de la tabla, usando siempre la falsa escuadra o la plantilla. Después de haber rayado la madera que se debe eliminar para evitar confusiones, se procede a aserrar las colas. Para ello, se fija la tabla en el tornillo de banco o en una mordaza, de manera que los trazos que definen las colas se hallen verticales, y luego se realizan los cortes con un serrucho de costilla de diente fino siguiendo exactamente el trazo. Se obtiene una gran precisión aserrando primeramente las caras inclinadas hacia la derecha y luego las inclinadas hacia la izquierda. Se saca la mayor cantidad de madera sobrante con un serrucho de punta (dejando aproximadamente 1 mm) y luego se acaba con un formón bien afilado. Dado que el ensamble no ajustará correctamente, salvo si se ha hecho un buen enrasado, hay que proceder con mucho cuidado en esta operación: se coloca el serrucho horizontalmente, con una pieza mártir debajo de la zona correspondiente a las colas. Se sitúa el formón exactamente sobre el trazo, con el bisel hacia el exterior. Finalmente, se golpea fuertemente con una maza; por regla general, basta con un solo golpe.

Jueves, septiembre 20th, 2012 | Author:

Los carpinteros y ebanistas emplean normalmente cuatro ensambles de cola de milano:
• cola de milano aparente, mostrando en ambos lados los labrados;
• cola de milano con recubrimiento simple, cuyo borde expuesto queda invisible; suele utilizarse para la confección de cajones;
• cola de milano con doble recubrimiento, en cuyo ensamble apenas resulta visible un débil grosor en el extremo de la tabla;
• cola de milano escondida, en la que los labrados quedan totalmente ocultos.
Un ensamble de cola de milano comporta dos partes importantes:
• la parte hembra, la cola de milano propiamente dicha;
• la parte macho, denominada también espiga.
Si la anchura máxima de la espiga es habitualmente igual a la mitad de la cola, puede ocurrir que las colas sean cinco veces más anchas que las espigas. En los ensambles que tienen que sufrir importantes tracciones o presiones, los dos elementos pueden tener una anchura igual (como ocurre con las colas de milano realizadas a máquina). La resistencia del ensamble depende de su pendiente, y sus valores más tradicionales son los de 10 mm de anchura sobre 50, 60. 70 e incluso 80 mm de altura. Para lograr una buena estabilidad del ensamble no hay que rebasar estos valores extremos.
Los ensambles de cola de milano difieren de los demás por la ausencia de exceso. En efecto, cuando se realiza el trazado de otros labrados de ensamble, se prevén generalmente unos 6 mm de margen; éste se suprime una vez terminado el ensamble. En cambio, no hay ninguna clase de margen en el caso de una cola de milano, si no es el de un milímetro, como máximo, en las colas de milano vistas y en la parte macho de las colas de milano con recubrimiento simple (si se diera más, el ensamble carecería de precisión).
Lo primero que hay que hacer es trazar, y cortar las colas de milano a las medidas exactas (habida cuenta del eventual margen) y luego enrasar los extremos con un cepillo. La única excepción a esta regla concierne a la cola de milano oculta, cuyos lados contiguos deben tener un grosor igual y uniforme para que los ingletes puedan ajustar perfectamente.

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Martes, septiembre 18th, 2012 | Author:

• Diferentes tipos de ensambles de cola de milano
• Trazado y realización de un ensamble de cola de milano aparente
• Realización de una cola de milano recubierta
• Empleo de una máquina universal y un dispositivo especial para realizar colas de milano
• Realización de un estuche de madera.
Dada la facilidad de empleo y la extraordinaria fuerza de adhesión de las colas modernas, actualmente resulta relativamente simple la realización de ensambles complicados. Uno de los más laboriosos y difíciles es el ensamble de cola de milano, el más indicado para la construcción de muebles tradicionales, ya que los resultados obtenidos suelen ser duraderos. Esto no se conseguiría con un adhesivo, puesto que la duración de ensambles encolados queda limitada por las vibraciones que debe soportar el mueble. El ensamble de cola de milano resulta muy estético dejado a la vista en ciertos muebles, como en un cajón para ropa, por ejemplo.

Jueves, febrero 23rd, 2012 | Author:

La esponja natural es la mejor manera de aplicar el tinte con uniformidad. Sus fibras apretadas evitan las huellas, los desniveles y las desigualdades. Escúrrela bien para evitar que esté demasiado empapada; este producto dejará la superficie de un tono uniforme y le aportará profundidad y un bello color nogal oscuro. La siguiente (y última) capa se realiza aplicando cera para madera con borra de algodón; así evitarás que queden huellas. Frota con fuerza para calentar la superficie y que el producto se extienda con mayor facilidad. Deja secar la cera durante una hora, sácale brillo con un cepillo y aplica otra capa. Vuelve a pulirla transcurridas 24 horas.

Miércoles, febrero 22nd, 2012 | Author:

Hemos decidido eliminar las partes deterioradas del chapado, ya que el mueble no es tan valioso, como para conservarse. Las partes en buen estado que se despeguen deben volver a fijarse con cola de conejo (cola animal) caliente, presionando con el martillo de chapar. La nueva hoja de madera se pega igual; debe ser de la misma especie (en este caso, nogal) que la original. El color no es tan importante. Después de eliminar los restos de cola, acuchillar la superficie y retocar los bordes con la gubia, un ligero pulido con lija n° 240 en el sentido de la veta dejará lista la superficie para recibir el acabado. Entonces será el momento de volver a colocar y encolar la encimera sobre las patas. Sigue antentamente los pasos indicados para obtener un resultado perfecto.

Martes, febrero 21st, 2012 | Author:

Desmontar: observa detenidamente las uniones para ver de qué tipo son y si se han reforzado con tornillos o clavos (que tendrás que retirar). El tablero, fijado por cuñas de madera triangulares, será muy fácil de quitar cuando se hayan retirado las cuñas. Las juntas se limpian con una lima y un raspador para que la cola nueva agarre bien. Después, tras untar generosamente con cola cada espiga y su correspondiente mortaja, los laterales de la mesa se montan cada uno por su lado. Los dos grandes travesanos se colocan posteriormente para reconstituir la estructura general.

Lunes, febrero 20th, 2012 | Author:

La cola animal, que se trabajaba en caliente mezclada con agua, era el adhesivo más empleado antiguamente en la construcción de muebles; hoy día ha sido sustituida por las colas de PVC, de contacto o de dos componentes, que resultan mucho más cómodas y eficaces. Para eliminar los restos, lo mejor es inyectar en las juntas alcohol desnaturalizado con la ayuda de una jeringuilla. Deja que el alcohol haga efecto y ve moviendo la pieza con cuidado. Inyecta más alcohol si es necesario hasta conseguir desensamblar las partes; retira todos los restos de adhesivo de la junta antes de volver a pegar la unión.

Domingo, febrero 19th, 2012 | Author:

Restaurar una mesa: esta bonita mesa de patas torneadas, al más puro estilo Luis XV, fue construida en la segunda mitad del siglo XIX. Además de presentar marcas evidentes en el tablero, muestra claras señas de haber sido intervenida en al menos una ocasión: el lijado al que fue sometida hizo que desapareciera parte del chapado de la encimera. Las patas, por su parte, estaban completamente despegadas, pero ninguna junta estaba dañada; bastó con desmontarlas y volver a pegarlas para que recobren la solidez de antaño. En cuanto al barniz, estaba muy deteriorado; al eliminarlo pudimos comprobar que la madera de la estructura era haya maciza, y el chapado, nogal claro.

Domingo, febrero 12th, 2012 | Author:

El armazón que albergará las cajas está construido con DM de 16 mm. Es un mueble muy sencillo, que consta de un armazón básico con baldas donde se apoyarán y alojarán las cajas de cartón. En la carpintería nos han cortado a la medida las piezas: laterales, bases y baldas. Para el montaje, ayúdate de un sargento para sujetar el lateral a la base. Practica un orificio con una broca para madera del mismo calibre que los tornillos. Perfora por completo en el lateral, pero no en la base sobre la que irá atornillado. Pasa el tornillo hasta el fondo. Éste debe quedar embutido en la madera.

Si es necesario, practica un pequeño avellanado para que la cabeza del tornillo no sobresalga. Monta así ambos laterales a las bases inferior y superior. Coloca las baldas en el interior del módulo. La altura de las cajas que vas a utilizar te servirán para decidir la distancia que debe haber entre baldas. Marca con un lápiz unas líneas a escuadra para que las baldas queden rectas. Atornilla las baldas pasando los tornillos desde el exterior del lateral. Aquí también debes hacer primero los orificios y después atornillar las piezas unas a otras, dejando el tornillo totalemente embutido en la madera.