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Jueves, julio 11th, 2013 | Author:

Son instrumentos de gran precisión necesarios para trabajos mecánicos meticulosos, pero también se revelan como muy útiles en muchos otros casos: para realizar agujeros donde enroscar tirafondos autorroscantes, para un remache que requiera una precisión de una décima de milímetro, etc. No se debe olvidar que el calibre de las brocas no siempre se lee fácilmente. El calibre tradicional permite tomar medidas exteriores, interiores y profundidades hasta 150 mm con una aproximación de 0,1 mm (una décima de milímetro) si el nonio es decimal e incluso de 0,05 mm si es vigesimal.
■ Desde hace algunos años tienen una gran difusión (gracias al coste relativamente bajo de los modelos de producción japonesa) los pies de rey dotados, en vez del clásico nonio, de un cuadrante que permite la lectura direcla de centésimas de milímetro, en tanto que las medidas al milímetro se leen en la tradicional escala incisa en la varilla. Pero se trata de instrumentos de carácter más bien profesional cuyas prestaciones van mucho más allá de las que requiere el bricolaje. Para éste es suficiente un pie de rey de los que se pueden adquirir a muy buen precio por tratarse de acero estampado. Pero para el aficionado a la mecánica resultará muy útil la galga de pasos de rosca. Se trata de un instrumento constituido por una o dos series de láminas de perfil dentado con pasos y ángulos distintos indicados en cada una de ellas. Gracias a él se pueden identificar exactamente el ángulo y el paso de un tornillo, baslando para ello leer los valores inscritos sobro la laminilla que se ajusla a dicho apáralo. Solamente gracias a este instrumento es posible identificar los lomillos con pasos usados en Norteamérica (pasos UNC o UNF), que no corresponden a una fracción decimal de milímetro como ocurre con los pasos métricos, sino que responden a una expresión de “filetes por pulgada”.

Martes, julio 09th, 2013 | Author:

Una línea perfectamente vertical se obtiene con la plomada. La comprobación de la verticalidad, importante no sólo en los trabajos de albañilería y de obra, sino también para montar estanterías, armarios, puertas, tiras de papel de pared, revestimientos murales, etc., no resulta completamente precisa si se intenta establecerla con un nivel de burbuja. La plomada resuelve concluyenlemente el problema partiendo de la ley física de la gravedad. Existen diversos modelos de plomada en el mercado: de acero, de plástico lastrado con perdigones o arena en su interior, etc. Las hay que permiten recoger el hilo con rapidez después de haberlo desplegado, gracias a una manivela. Pero es evidente que una plomada se puede improvisar con un bramante y un objeto pesado, preferiblemente si tiene forma ahusada.

Domingo, julio 07th, 2013 | Author:

Las reglas metálicas son muy útiles para efectuar medidas y trazados de gran precisión y son las que se emplean para realizar trabajos de mecánica. Pueden ser semirrígidas o flexibles y suelen tener 200, 300 o 500 mm. Las reglas rígidas metálicas, generalmente de acero Inoxidable, son de 0,5 1 o 2 m y llenen un grosor de 1,5, 2,3, 4 o 10 mm. Estas últimas sirven para determinar al mismo tiempo la planltud de superficies, pero son más bien de uso profesional. En cambio, en el equipo de un bricolador no puede faltar una escuadra. La escuadra de carpintero, pese a su nombre, es totalmente metálica o de plástico y metal. No es muy cara y podrá satisfacer muchas exigencias de trabajo. La parte más larga (de 200 o 300 mm) puede ser utilizada a manera de regla metálica.

La escuadra corredera resulla mucho más versátil, ya que permile trazar direclamenle ángulos de 45″ e incorpora un nivel de burbuja. La varilla graduada suele ser de aluminio.V tiene el inconvenienle, por lo lanto, de ser fácilmente rayable. La escuadra de mecánico, de acero, es un instrumento de precisión y de un precio muy elevado. No obstante, en el equipo de un bricolador no eslará de más una falsa escuadra o escuadra graduable que sirve para lomar y reproducir (si bien sin denotar sus medidas) cualquier ángulo. La varilla más larga es de acero y carece de graduación, pero puede desplazarse y girar respecto a un punto situado en el extremo del ala más corta (que suele ser de madera o de aluminio). El ángulo que se quiere tomar o que se ha transportado se fija mediante rosca y tornillo.

Viernes, julio 05th, 2013 | Author:

Esto es lo que impele a muchos a la utilización del metro plegable, constituido por una serie de varillas de algo más de un palmo de longitud unidas enlre sí. Puede girarse de tal modo que se obtienen secciones exactas de 200 mm. Hay metros plegables de 1 m y de 2 m, de madera, de duraluminio o de acero inoxidable. La graduación suele eslar incisa, lo que les proporciona una gran resistencia al desgaste. Los metros plegables más baratos tienen la graduación pintada. Tanto los flexómetros como los metros plegables resultan incómodos cuando se tienen que realizar medidas de notable longitud: las cintas métricas de gran lamaño resuelven este problema. La cinta que permite tomar longitudes de 10, 20, 30 o 50 metros puede ser de tejido (con una protección de barniz resistente, de nilón o de fibra de vidrio plastificada), pero también las hay de acero (barnizado en color pardo o Inoxidable).

Miércoles, julio 03rd, 2013 | Author:

Las cintas métricas o flexómetros, es decir, las cintas de acero flexible, son uno de los instrumentos más difundidos por su gran versatilidad práctica. Hay infinidad de tipos diversos disponibles en el comercio o que se regalan en acciones de propaganda diversa. La longitud de la cinta suele ser de 2 metros, pero las hay de 1,3, 5 y 8 m. Las más pequeñas, de I metro, se presentan en forma de porlallaves para .usos ocasionales. Su anchura es también muy variable: puede ir desde 4 a 13 mm. Las cintas métricas para longitudes importantes, de 5 a 8 m, suelen tener una anchura mínima de 25 mm.

La mayoría de flexómetros eslán dotados de resorte para replegado automático o, por lo menos, que contribuya al reenroscado. Hay algunos que permiten ser fijados en cualquier posición de desarrollo, mediante una palanquilla o un pulsador. La caja puede ser metálica o de plástico, completamente cerrada o con una ventanilla. En este segundo caso la protección transparente de la ventanilla tiene una raya de referencia que permite leer directamente la medida efectuada; a tal fin, en una cara de la cinta el cero del origen de la graduación se halla desplazado a una distancia equivalente a la que hay entre el punto de entrada en la cajita y la raya de lectura. Entre los diversos tipos especiales merecen ser señalados los que incorporan un nivel de burbuja, los de base magnética y los que permiten trazar círculos, gracias a una punta centradora que se repliega para no ocasionar daño.

El radio del círculo se mide directamente en la ventanilla. Los hay también que llevan incorporada una calculadora electrónica. Como ya se ha señalado anteriormente, el flexómetro es, desde luego, el Instrumento para tomar medidas más cómodo y difundido; pero tiene un defecto: si se utiliza sin cuidado en un ambiente con mucho polvo, especialmente si es de carácter abrasivo como el que suele haber en las obras, se raya pronto; y si se utiliza sin cuidado, se estropea su mecanismo de replegado y se ensucia la ventanilla de lectura directa.

Lunes, julio 01st, 2013 | Author:

Se procurará asentar los tableros sobre unos puntos estables en donde se fijen con la máxima seguridad, pero de tal modo que dejen un espacio libre por debajo de manera que permita el paso de la hoja de la sierra a lo largo del trazo marcado para aserrar. Los mejores auxiliares para ello son las asnillas, preferiblemente más de dos para poder repartir la gran superficie de los tableros colocándolos en sitios y sentidos diferentes según convenga, con el objeto no sólo de mantener estable el tablero, sino también de retener los trozos aserrados sin que resulten dañados por colgar y desgajarse al llegar al final del recorrido del corte.

Sábado, junio 08th, 2013 | Author:

LA HOJA.
Las hojas para sierras de vaivén difieren según la función a realizar y la naturaleza del material que hay que corlar. He aquí los principales tipos:
• hoja para madera con dientes gruesos, medianos y finos;
• hoja para madera muy delgada para recortes curvos de radio muy corto;
• hoja para madera, para retocar cortes ya realizados;
• hoja con zapatas de metal duro para cortar madera y derivados de ésta;
• hoja especial para corte de goma y fieltro;
• hoja de carburo de tungsteno para estratificados, cerámica, mármol, etc.
Contar con una buena dotación de hojas de distinto tipo es indispensable para afrontar toda clase de trabajos. Si la hoja no corta bien, remplazaría sin vacilar; de no hacerlo, se exigiría de la máquina un sobresfuerzo.

Jueves, junio 06th, 2013 | Author:

1- Para un corte oblicuo, aflojar el tornillo que retiene la platina e inclinar ésta de acuerdo con el ángulo que se requiera; volver a apretar el tornillo de fijación.
2- Un corte inclinado se hace como el recto, pero evitando que el peso de la máquina fuerce la hoja durante el corte.
3- Para un corte en medio de un panel, inclinar la sierra, accionarla y volverla a la posición vertical. La hoja se abre camino por sí misma.
4- Para ejecutar cortes cerca de un borde o en zonas en que la platina no pueda apoyarse bien, se puede montar la hoja transversalmente y operar con ambas manos.
5- Un corte circular se realiza fijando una punta en la platina. Una regla permite girar con precisión la sierra.
6- La sierra puede usarse estacada a un banco de trabajo o un tablero (con un agujero para el paso de la hoja).

Martes, junio 04th, 2013 | Author:

1- En la parte frontal de la sierra de vaivén hay un eje con un tornillo en su extremo. El eje tiene el movimiento alternativo. El tornillo sirve para fijar la hoja de sierra.
2- La hoja se inserta en el eje vacío con el tornillo, y con el dentado hacia fuera antes de atornillar. No forzar el apretado.
3- Muchas sierras de vaivén poseen una pantalla transparente antiserrln. Se coloca de modo que recubra todo lo posible la hoja.
4- Hay máquinas con una abertura para conectar con un aspirador, con el cual se evita una gran dispersión de serrín y se logra que la zona de corte quede despejada.
5- El corte recto y paralelo a un borde se realiza con la guia en T, manteniéndola en contacto con dicho borde (si es regular).
6- Para realizar un corte curvado, operar a mano alzada. Reseguir la curva lentamente de manera que no se tuerza la hoja, ya que podría romperse.

Domingo, junio 02nd, 2013 | Author:

Para ciertas partes metálicas o para tramos de tubo que tengan que estar en sitios propensos al herrumbrado, se puede adoptar una técnica de defensa dando a los materiales unos recubrimientos aislantes e impermeables constituidos por resinas reforzadas con fibra de vidrio.

■ En el comercio se pueden hallar pequeños equipos (kits) de resina con el tejido de fibra de vidrio necesario. Se trata de extender, sobre el metal bien limpio y con una textura ligeramente granulosa, un poco de resina (mezclada con el endurecedor), y a continuación se rodea el metal con un enlajado de la fibra impregnado con resina.

■ Este enfajado o forro endurece en breve tiempo y constituye una notable defensa contra los agentes externos. Existen además pinturas especiales que se pueden aplicar sobre un recubrimiento de resina reforzada con fibra de vidrio.

■ Un sistema muy utilizado en la industria, pero que también puede ser aplicado por un aficionado, consiste en usar betún con un recubrimiento especial para lograr el forrado.

■ El betún se puede adquirir en forma de pastillas sólidas, y la venda con la que se realiza el enfajado puede estar constituida por un tejido de fibra de vidrio.

■ El betún se desmenuza en pequeños trozos y se introducen en un recipiente que se pone a calentar al fuego. Cuando el betún se vuelve líquido, se extiende primero una mano de brea sobre el tubo que se ha de proteger, y luego se empapa la venda pasándola por el líquido caliente. Con ayuda de unas astillas o palos de madera se envuelve alrededor del tubo.

■ Prestar atención a las salpicaduras del betún líquido, que pueden ocasionar quemaduras: usar guantes, gafas y vestidos resistentes.

■ Si el tramo a recubrir es muy largo, se tiene que actuar en sucesivas aplicaciones, de modo que cada nuevo enfajado recubra el que se haya realizado anteriormente de manera que quede muy bien soldado. El betún, al cabo de algunas horas, se endurece al enfriarse y forma una capa aislante y protectora del metal.