Martes, agosto 20th, 2013 | Author:

Los tejados planos se utilizan general mente para construcciones de poca envergadura (anexos, porches, garajes, etcétera). Por una parte, son fáciles de construir, ya que las mismas piezas de madera hacen las veces de cabrios y de vigas. Por otra, son de un coste relativamente reducido, puesto que para su construcción se necesitan menos materiales que para la armadura de un tejado con mucha pendiente.
Los tejados planos pueden emplearse tanto para construcciones aisladas como para otras incorporadas a edificios. Y, contrariamente a los tejados con pendiente, su acabado se puede realizar con materiales diversos, entre los que se podrá optar por los más baratos. El fieltro de recubrimiento es mucho más barato que la pizarra o las tejas tradicionales y, por otra parte, garantiza la misma estanqueidad.
Ahora trataremos el tema relativo a la armadura y en otro articulo se hablará de la cobertura.
Pese a su nombre, un tejado no es nunca completamente plano, ya que debe presentar una ligera inclinación que permita la evacuación de las aguas de lluvia. El grado de la pendiente puede variar mucho; generalmente suele estar comprendido entre 1:60 y 1:6. Si el declive es superior a esta relación, se suele denominar “colgadizo”.
Generalmente, la pendiente ideal es la correspondiente a la relación 1:36, ya que asegura la evacuación del agua y permite obtener una visión estética del conjunto.

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Sábado, julio 13th, 2013 | Author:

■ En ciertos instrumentos de medición capaces de proporcionar medidas con mucha precisión, como pueden ser el pie de rey, el palmer, los goniómetros para medida de ángulos, etc., existe normalmente una manera de aproximarse con una mayor exactitud la que proporciona la lectura directa en la escala general graduada. La manera de conseguir esta precisión es el uso de una escala auxiliar también graduada que se acopla a la principal.

■ Esta escala secundaria es lo que se conoce con el nombre de nonio o vernier. Gracias a la segunda escala, es posible tomar fracciones de la principal. La aproximación dependerá del número de subdivisiones contenidas en la escala secundaria. Si el nonio tiene diez divisiones se. apreciarán décimas de la unidad última leída en la escala principal; pero si lo está en veinte partes, lo que se apreciará será aún más preciso, pues se tratará de veintésimas de aquella unidad.

■ El nonio se aplica lanto para lecturas del sistema métrico como para medidas en pulgadas. Muchos instrumentos tienen la graduación en ambos sistemas de medición. Para proporcionar mayor aclaración respecto a la lectura con nonios hay que tener en cuenta el principio que se explica a continuación. Se trata de aparejar dos escalas: una principal, de longitud n, situada en el elemento lijo del instrumento, y otra que se desliza gracias a un cursor, situada inmediatamente debajo. La segunda escala tiene una longitud n igual an-1 graduaciones o intervalos de la regla principal, pero está dividida en n partes.

■ Para conseguir una medición se determina primero la división más próxima correspondiente a la escala principal. Al no existir una exacta coincidencia de separación entre dos graduaciones, se toma la primera cifra por defecto y a continuación se mira en el nonio dónde se producen dos coincidencias que lo sean al máximo posible y se busca la primera división del nonio que se corresponda con una división de la escala principal. La cantidad de graduaciones que corresponden en el nonio indicará las fracciones de la última unidad apreciada. En el ejemplo que se ve en la ilustración, la primera división del nonio se encuentra algo más allá de la división 21 de la escala principal. Al examinar la escala del nonio se ve que la coincidencia con otra división de la escala principal se produce en el número 6 del nonio. Por lo tanto, la medida corresponde a 2,6 mm.

Jueves, julio 11th, 2013 | Author:

Son instrumentos de gran precisión necesarios para trabajos mecánicos meticulosos, pero también se revelan como muy útiles en muchos otros casos: para realizar agujeros donde enroscar tirafondos autorroscantes, para un remache que requiera una precisión de una décima de milímetro, etc. No se debe olvidar que el calibre de las brocas no siempre se lee fácilmente. El calibre tradicional permite tomar medidas exteriores, interiores y profundidades hasta 150 mm con una aproximación de 0,1 mm (una décima de milímetro) si el nonio es decimal e incluso de 0,05 mm si es vigesimal.
■ Desde hace algunos años tienen una gran difusión (gracias al coste relativamente bajo de los modelos de producción japonesa) los pies de rey dotados, en vez del clásico nonio, de un cuadrante que permite la lectura direcla de centésimas de milímetro, en tanto que las medidas al milímetro se leen en la tradicional escala incisa en la varilla. Pero se trata de instrumentos de carácter más bien profesional cuyas prestaciones van mucho más allá de las que requiere el bricolaje. Para éste es suficiente un pie de rey de los que se pueden adquirir a muy buen precio por tratarse de acero estampado. Pero para el aficionado a la mecánica resultará muy útil la galga de pasos de rosca. Se trata de un instrumento constituido por una o dos series de láminas de perfil dentado con pasos y ángulos distintos indicados en cada una de ellas. Gracias a él se pueden identificar exactamente el ángulo y el paso de un tornillo, baslando para ello leer los valores inscritos sobro la laminilla que se ajusla a dicho apáralo. Solamente gracias a este instrumento es posible identificar los lomillos con pasos usados en Norteamérica (pasos UNC o UNF), que no corresponden a una fracción decimal de milímetro como ocurre con los pasos métricos, sino que responden a una expresión de “filetes por pulgada”.

Martes, julio 09th, 2013 | Author:

Una línea perfectamente vertical se obtiene con la plomada. La comprobación de la verticalidad, importante no sólo en los trabajos de albañilería y de obra, sino también para montar estanterías, armarios, puertas, tiras de papel de pared, revestimientos murales, etc., no resulta completamente precisa si se intenta establecerla con un nivel de burbuja. La plomada resuelve concluyenlemente el problema partiendo de la ley física de la gravedad. Existen diversos modelos de plomada en el mercado: de acero, de plástico lastrado con perdigones o arena en su interior, etc. Las hay que permiten recoger el hilo con rapidez después de haberlo desplegado, gracias a una manivela. Pero es evidente que una plomada se puede improvisar con un bramante y un objeto pesado, preferiblemente si tiene forma ahusada.

Domingo, julio 07th, 2013 | Author:

Las reglas metálicas son muy útiles para efectuar medidas y trazados de gran precisión y son las que se emplean para realizar trabajos de mecánica. Pueden ser semirrígidas o flexibles y suelen tener 200, 300 o 500 mm. Las reglas rígidas metálicas, generalmente de acero Inoxidable, son de 0,5 1 o 2 m y llenen un grosor de 1,5, 2,3, 4 o 10 mm. Estas últimas sirven para determinar al mismo tiempo la planltud de superficies, pero son más bien de uso profesional. En cambio, en el equipo de un bricolador no puede faltar una escuadra. La escuadra de carpintero, pese a su nombre, es totalmente metálica o de plástico y metal. No es muy cara y podrá satisfacer muchas exigencias de trabajo. La parte más larga (de 200 o 300 mm) puede ser utilizada a manera de regla metálica.

La escuadra corredera resulla mucho más versátil, ya que permile trazar direclamenle ángulos de 45″ e incorpora un nivel de burbuja. La varilla graduada suele ser de aluminio.V tiene el inconvenienle, por lo lanto, de ser fácilmente rayable. La escuadra de mecánico, de acero, es un instrumento de precisión y de un precio muy elevado. No obstante, en el equipo de un bricolador no eslará de más una falsa escuadra o escuadra graduable que sirve para lomar y reproducir (si bien sin denotar sus medidas) cualquier ángulo. La varilla más larga es de acero y carece de graduación, pero puede desplazarse y girar respecto a un punto situado en el extremo del ala más corta (que suele ser de madera o de aluminio). El ángulo que se quiere tomar o que se ha transportado se fija mediante rosca y tornillo.

Viernes, julio 05th, 2013 | Author:

Esto es lo que impele a muchos a la utilización del metro plegable, constituido por una serie de varillas de algo más de un palmo de longitud unidas enlre sí. Puede girarse de tal modo que se obtienen secciones exactas de 200 mm. Hay metros plegables de 1 m y de 2 m, de madera, de duraluminio o de acero inoxidable. La graduación suele eslar incisa, lo que les proporciona una gran resistencia al desgaste. Los metros plegables más baratos tienen la graduación pintada. Tanto los flexómetros como los metros plegables resultan incómodos cuando se tienen que realizar medidas de notable longitud: las cintas métricas de gran lamaño resuelven este problema. La cinta que permite tomar longitudes de 10, 20, 30 o 50 metros puede ser de tejido (con una protección de barniz resistente, de nilón o de fibra de vidrio plastificada), pero también las hay de acero (barnizado en color pardo o Inoxidable).

Miércoles, julio 03rd, 2013 | Author:

Las cintas métricas o flexómetros, es decir, las cintas de acero flexible, son uno de los instrumentos más difundidos por su gran versatilidad práctica. Hay infinidad de tipos diversos disponibles en el comercio o que se regalan en acciones de propaganda diversa. La longitud de la cinta suele ser de 2 metros, pero las hay de 1,3, 5 y 8 m. Las más pequeñas, de I metro, se presentan en forma de porlallaves para .usos ocasionales. Su anchura es también muy variable: puede ir desde 4 a 13 mm. Las cintas métricas para longitudes importantes, de 5 a 8 m, suelen tener una anchura mínima de 25 mm.

La mayoría de flexómetros eslán dotados de resorte para replegado automático o, por lo menos, que contribuya al reenroscado. Hay algunos que permiten ser fijados en cualquier posición de desarrollo, mediante una palanquilla o un pulsador. La caja puede ser metálica o de plástico, completamente cerrada o con una ventanilla. En este segundo caso la protección transparente de la ventanilla tiene una raya de referencia que permite leer directamente la medida efectuada; a tal fin, en una cara de la cinta el cero del origen de la graduación se halla desplazado a una distancia equivalente a la que hay entre el punto de entrada en la cajita y la raya de lectura. Entre los diversos tipos especiales merecen ser señalados los que incorporan un nivel de burbuja, los de base magnética y los que permiten trazar círculos, gracias a una punta centradora que se repliega para no ocasionar daño.

El radio del círculo se mide directamente en la ventanilla. Los hay también que llevan incorporada una calculadora electrónica. Como ya se ha señalado anteriormente, el flexómetro es, desde luego, el Instrumento para tomar medidas más cómodo y difundido; pero tiene un defecto: si se utiliza sin cuidado en un ambiente con mucho polvo, especialmente si es de carácter abrasivo como el que suele haber en las obras, se raya pronto; y si se utiliza sin cuidado, se estropea su mecanismo de replegado y se ensucia la ventanilla de lectura directa.

Lunes, julio 01st, 2013 | Author:

Se procurará asentar los tableros sobre unos puntos estables en donde se fijen con la máxima seguridad, pero de tal modo que dejen un espacio libre por debajo de manera que permita el paso de la hoja de la sierra a lo largo del trazo marcado para aserrar. Los mejores auxiliares para ello son las asnillas, preferiblemente más de dos para poder repartir la gran superficie de los tableros colocándolos en sitios y sentidos diferentes según convenga, con el objeto no sólo de mantener estable el tablero, sino también de retener los trozos aserrados sin que resulten dañados por colgar y desgajarse al llegar al final del recorrido del corte.

Sábado, junio 22nd, 2013 | Author:

Los colores puros valdrán como detalle para centrar un interés dentro de otro colorido de carácter más neutro. Una decoración en principio agradable, conseguida únicamente con colores puros, es muy posible que acabase siendo insoportable a la larga.
Felizmente, la mayoría de cosas que existen en la naturaleza resultan ser semitonos, tonos neutros, tonalidades más o menos grises de los colores puros. Y precisamente gracias a ellos se valoran los colores puros cuando aparecen en contraste con los otros.
La naturaleza es un buen ejemplo a seguir para obtener una lograda decoración en color de cualquier lugar que se quiera convertir en un ambiente. Por otra parte los colores naturales resultan siempre relajantes, además de que darán ocasión para poner en evidencia cualquier detalle que interese resaltar en un color vivo.

Martes, junio 18th, 2013 | Author:

Dentro de la infinita posibilidad de colores que se pueden obtener a base de modificar la composición de pigmentación y tonalidad, tanta o más importancia que la consideración de un color solo y en sí mismo corresponde a la diversidad de colores que pueden concurrir en uno solo, alcanzándose, a partir de ello, una armonía o un desequilibrio en el ambiente. Puede haber, desde luego, opiniones y gustos dispares respecto a la armonía entre los colores. Pueden existir predilecciones particulares a favor de un determinado color, así como, por el contrario, aversiones. Los motivos de estos sentimientos podrán ser objeto de una justificación más o menos relativa. Pero es un hecho que se debe aceptar y que es perfectamente válido para el interesado. Lo que ya resulta más difícil es conciliar entre dos o más personas el mismo gusto, la misma aversión o la misma predilección. Pero esta cuestión de compatibilidades se halla más dentro de la tolerancia de un comportamiento ético que en la aceptación de unos factores de mero valor decorativo.
Es más bien corriente que los colores de igual pureza resulten agradables a la contemplación y se presten a una aceptación general, especialmente si se hallan dentro de la misma tonalidad (es decir, con la misma aportación de negro o de blanco). Éste es el caso, por ejemplo, de ciertas combinaciones de colores como el verde hoja con el pardo; otras tonalidades más intensas como el rojo, el amarillo y el verde utilizados conjuntamente resultan del agrado generalizado.