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Sábado, abril 16th, 2011 | Author:

Tecnicas para pintar: aparte de la clase de pintura más idónea para los objetivos que se tengan y de las manipulaciones necesarias, así como de los diferentes instrumentos y formas de aplicación, por lo que concierne al proceso de dicha aplicación puede afirmarse de manera general que es prácticamente el mismo en todos los casos: proceder metódicamente por áreas parciales de las diversas superficies que se van a cubrir. Esta táctica es igualmente válida para pinturas de emulsión o sintéticas (o al aceite), si bien las áreas parciales en que se operará deberán considerarse como una figura cuadrada o rectangular, en función de que se actúe con una pintura grasa o sintética o de emulsión, respectivamente.

Esta manera de proceder es igualmente válida para pintar con brocha o con rodillo o aplicador (esponja). Normalmente se puede proceder a! rejuntado de los bordes de cada área al secarse el área parcial anterior. En el caso de que la pintura tarde en secar, es preferible aguardar algo de tiempo antes de proceder a dicho empalmado de bordes. Si el área a pintar es muy reducida, lo mejor será proceder al pintado de toda ella de una sola vez. Una ley universal: no intentar hacer retoques cuando la pintura está aún tierna: aguardar siempre a que haya secado y dar las capas que convenga dejándolas secar de una en una.

Lunes, abril 11th, 2011 | Author:

Tanto si la pared está pintada como empapelada conviene asegurarse de que el revestimiento existente tolerará bien la nueva pintura. En principio, sobre viejas pinturas a la cola (al temple) es mejor no aplicar ninguna otra clase de pintura, aun cuando se halle en perfectas condiciones. En realidad, una pintura a la cola, aunque se halle en muy buen estado, sólo admitirá una nueva capa de pintura a la cola, que por otra parte está prácticamente en desuso y ya no es más barata que otra pintura de emulsión.

Para recuperar un buen soporte en el cual pintar, lo mejor será lavar toda la pared con una esponja gruesa actuando de arriba hacia abajo, empapando primero la pared y, luego, arrastrando con la esponja húmeda la vieja pintura hacia abajo. Se acabará mediante enjuagado con agua limpia (preferiblemente tibia). Una vez seca la pared, se podrá proceder al pintado después de haber efectuado las eventuales correcciones superficiales.