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Lunes, julio 01st, 2013 | Author:

Se procurará asentar los tableros sobre unos puntos estables en donde se fijen con la máxima seguridad, pero de tal modo que dejen un espacio libre por debajo de manera que permita el paso de la hoja de la sierra a lo largo del trazo marcado para aserrar. Los mejores auxiliares para ello son las asnillas, preferiblemente más de dos para poder repartir la gran superficie de los tableros colocándolos en sitios y sentidos diferentes según convenga, con el objeto no sólo de mantener estable el tablero, sino también de retener los trozos aserrados sin que resulten dañados por colgar y desgajarse al llegar al final del recorrido del corte.

Miércoles, septiembre 26th, 2012 | Author:

Es el método que se suele utilizar para laterales de cajones y en todos aquellos casos en que las espigas deben quedar ocultas en una de las caras. Los ensambles con espigas semicubiertas se trazan y se recortan del mismo modo que un ensamble aparente. Las únicas diferencias son las siguientes: en primer lugar, no debe dejarse ningún margen en la medida de las colas (tabla hembra). Cuando se hayan labrado las colas, se marca su grosor pleno sólo en la cara interna de la tabla que debe alojar las espigas (tabla macho). Se emplea un gramil para marcar la profundidad de las espigas así como la longitud de las colas. Respecto al recubrimiento, se suele dejar una cuarta parte del grosor de la tabla macho. Se recortan las colas como en el ensamble anterior. Para trazar las espigas se presenta la tabla frente a las colas en el trazo que delimite el recubrimiento.
La principal diferencia entre ambos tipos de ensamble reside en el labrado de las espigas; hay que manipular mucho más con el formón en este tipo de semi-cubrimiento, ya que no se puede hacer una entalla neta. En primer lugar, se sujeta la tabla verticalmente en el tornillo de banco y luego, con un serrucho de costilla, se realizan los dos cortes, vaciando los ángulos con el formón. Después se coloca fijamente la tabla sobre el banco y, mediante un trozo de cinta adhesiva, se marca la profundidad de la entalla en el formón (debe ser igual a la longitud de las colas menos 0,5 mm).
Manteniendo el formón casi verticalmente y trabajando hacia atrás a partir del borde exterior en dirección al rebajo de las espigas, se van eliminando los trozos de madera hasta lograr la profundidad deseada con un solo golpe de formón. Se gira el formón hasta casi 90° y se limpia el fondo de la entalla.
Finalmente, se procede a realizar el encolado y el apretado como se ha dicho antes.