Martes, agosto 19th, 2014 | Author:

Aparte de felices hallazgos imprevisibles, dentro de la disciplina decorativa se aceptan como muy aceptables unas armonías determinadas en las que se concilian unos colores con otros por la relación que guardan entre sí dentro del círculo de colores. Dentro de estas armonías se tiene:

a) La armonía monocromática.
La denominada también «por entonación». En ella se utilizan tonalidades correspondientes aun mismo color ó matiz de color con mayor o menor cantidad de blanco y de negro. Por ejemplo, una habitación decorada toda ella con diversos matices y tonalidades del verde.

b) La armonía por contraste u oposición.
Se utilizan colores que están situados en la parte opuesta del círculo de colores. Es decir del complementario. Dentro de este esquema, pueden presentarse dos modalidades. Una de ellas se reduce exclusivamente a colores estrictamente complementarios radicalmente opuestos, si bien cada uno de ellos en sus distintas tonalidades de claridad y oscuridad. Sería el caso, por ejemplo, de una decoración con distintas tonalidades, más o menos oscuras, de violeta junto a otras tonalidades del amarillo. Del mismo modo, podría aplicarse una decoración en la que a una gama de tonalidades de verde azulado se opusieran por contraste otras de un anaranjado bastante rojizo. Otra solución puede consistir en la oposición con colores complementarios adyacentes, es decir, los situados inmediatamente a uno y otro lado del color complementario estricto. Esta armonía es la que puede obtenerse con un color rojo intenso combinado con gamas de azul verdoso y amarillo verdoso: los adyacentes al verde puro opuesto al rojo.

c) Armonía de tres colores consecutivos.
Tiene mucha aceptación. Se usan tres colores consecutivos con un mismo matiz en lo que a su pureza se refiere, es decir, en un mismo grado de pigmentación respectivo. De esta manera puede resolverse, pongamos por caso, una decoración en la que se hermanan un verde claro, un amarillo pálido y un rosado también pálido.
Es evidente que todos estos esquemas de armonías responden más a un afán simplista de formulación o de interpretación que a una fidedigna y posible realización. También tengamos en cuenta los muebles que son muy importantes en la armonía de un hogar, este es un lugar recomendado para ver muebles y todo para decoración de salas.

Solamente a partir de una intencionalidad de cada uno de dichos esquemas se procurará alcanzar su consecución con los márgenes aproximativos, que estarán en función de lo que se pueda lograr en realidad. Ll intento de establecer de manera estricta una decoración de acuerdo con una armonía determinada no sólo resultará prácticamente inútil, sino que, si se consigue concretarla, es muy posible que resulte monótona y restrictiva.

Domingo, agosto 03rd, 2014 | Author:

Un mueble para el telefono constituido por una mesa, un asiento, un espacio para listines, varios cajones y un armario para guardar pequeños objetos, resultará funcional y al mismo tiempo decora tivo en el recibidor de la casa. Aquí presentamos un proyecto que reúne estas ventajas y resulta de fácil realización.

El mueble está constituido esencialmente de aglomerado. Aunque su fabricación comprende algunos trabajos de ebanistería de cierta dificultad (cajones y puerta con bisagras), las técnicas de trabajo del aglomerado garantizan una simplicidad de ejecución y un precio razonable.
Se puede optar entre múltiples acabados, que permitirán armonizar el mueble con el estilo de la entrada de la casa. Se puede emplear el aglomerado chapeado o bien, como en la fotografía adjunta, plastificado. También pueden acabarse las superficies pintándolas de algún color. El plastificado puede pintarse también con el color que se prefiera, pero entonces será conveniente lijar un poco las superficies para proporcionar mayor agarre a la pintura. Se lija cada capa de pintura antes de dar la siguiente.
Los detalles de montaje se dan en las páginas siguientes, pero pueden utilizarse otros sistemas adecuados al aglomerado, siempre y cuando se mantengan las dimensiones del conjunto. Sin embargo, el sistema de ensamblado que sugerimos tiene la doble ventaja de poder desmontarse fácilmente y de ser al mismo tiempo muy resistente.
Últimamente están de moda los muebles para armar y desarmar por todos sus beneficios a la hora de cambiar de casa.

Una vez cortadas las diferentes partes del mueble a las medidas indicadas, se marcan y se hacen los orificios para el ensamblado con la máxima precisión con el fin de obtener un correcto montaje. Convendrá lijar las piezas antes de montarlas, si se quieren pintar, para facilitar los trabajos de acabado. Se monta el conjunto como indica el esquema; el zócalo puede ser de contrachapeado o de madera (por ejemplo, de chopo).
Se ensamblan los cajones, cuyas piezas se habrán preparado previamente a partir de madera maciza, y luego se monta la puerta.
Se coloca en los cantos del aglomerado una chapa termoencolable. Se confecciona el cojín con relleno de espuma recortada a las dimensiones apropiadas y se forra con un tejido que haga juego con la decoración existente.
En la página opuesta se ofrecen algunas variaciones posibles a partir del esquema básico. Así, si se desea tener una mesita para el teléfono en la sala de estar, pero sin asiento incorporado, el sitio correspondiente al mismo se puede convertir fácilmente en un anaquel para libros prolongando el panel lateral. Un proyecto algo más ambicioso consistiría en realizar un mueble completo para vestíbulo como el que se muestra al lado, añadiendo un colgador y un espacio para tener a punto el calzado de lluvia o de recambio, así como un paragüero, todo ello confeccionado con los mismos materiales que el mueble.

Miércoles, abril 23rd, 2014 | Author:

Los paneles de yeso constituyen una buena solución cuando se quiere obtener un buen acabado de las paredes. En la mayoría de los casos, la preparación de un armazón de madera no presenta dificultad. Pero en algunas ocasiones no es necesaria esta operación.
Paneles aislantes.
Algunos paneles de yeso están provistos de una capa de poliestireno, lo que permite doblar con ellos una pared “fría” o bien conseguir un buen aislamiento térmico o acústico. Para obtenerlo basta variar ligeramente las técnicas de fijación de los paneles de yeso corrientes. Cuando un panel se ha elegido precisamente con el fin de lograr un buen aislamiento y se opera sobre una pared bien acabada, no es necesario proceder a largas operaciones destinadas a preparar su soporte. Se puede emplear una cola especial aplicándola directamente sobre la pared, presentando y apretando luego fuertemente el panel contra ella, antes de proceder a la siguiente fijación.
Desde luego, este procedimiento sólo es apto para revestir una superficie que esté completamente lisa o escayolada y que además se halle perfectamente horizontal y seca.

Se empieza por sacar todos los zócalos existentes, procurando marcar sobre el suelo los puntos de anclaje, si los hay. También se tendrán que sacar todos los ganchos y fijaciones murales, teniendo en cuenta que, si se quieren volver a utilizar, se necesitarán accesorios más largos para superar el grosor del revestimiento. Se establece exactamente la posición de los mismos en un plano. Se tendrán que desmontar igualmente las cajas de empalme, los interruptores, los enchufes, etc., para volver a montarlos luego en su mismo sitio o aprovechar la ocasión para trasladarlos. Para evitar que se produzcan errores y que éstos se multipliquen, se procede, según se van aplicando los paneles, a marcar y recortar las aberturas para cada una de las cajas o elementos que se quieran conservar en la pared. También se tendrá que proceder a recortar el panel para dar salida a los cuerpos estables (un fregadero, depósitos, etc.). Siempre que sea fácil desmontarlos, será más cómodo el trabajo de colocación del panel, aunque se tenga que dar paso a los elementos de fijación existentes. Convendrá aprovechar esta ocasión para cambiar los tapajuntas de marcos, si están ya deteriorados. Por otra parte, quizá puedan reajustarse estos últimos añadiéndoles un listón de manera que forme galce, si están en buen estado, logrando asi recibir el nuevo grosor de la pared. Si buscas yeso o cualquier otro material y necesitas transporte puedes ver autos usados en OLX e visto ofertas sorprendentes aquí.
Una vez resuelto el problema de los cuerpos salientes, se elimina todo resto de la decoración anterior en la pared. Arrancar la pintura no sirve en realidad de nada, pero convendrá rascar la superficie con un papel de granulación basta o con un cepillo de cerdas metálicas, para lograr así un mejor agarre de la cola. Se pasa luego un trapo húmedo por toda la superficie y se elimina el polvo y la suciedad, que contrarrestarían el poder adhesivo de la cola.

Sábado, septiembre 21st, 2013 | Author:

La mejor posición para el plato de ducha es un ángulo, de manera que dos lados de la cabina estén constituidos por paredes del mismo cuarto. Estas paredes tienen que estar revestidas con azulejos o un material análogo o bien con placas de estratificado. Cabe utilizar otros paneles impermeables y decorativos, como puede ser el vidrio o el plástico, en placa grande o a modo de losetas autoadhesi-vas, aplicadas a la pared.
■ Es muy importante asegurarse de que todas las juntas entre baldosas o losetas quedan perfectamente selladas, ya que, de no ser así, se producirán infiltraciones de agua que acaban dañando el revestimiento de las paredes del fondo.
■ La manera más sencilla de conseguir un lugar resguardado para la ducha consiste en cerrar los dos lados libres, utilizando un ángulo metálico del que se pueda suspender una cortina del tipo impermeable para baño.
■ Esto significa que la cortina irá bien siempre que se coloque solamente en el lado por donde se entra en la cabina, ya que allí se podrá proteger el suelo con una alfombrilla cuando el suelo del baño está completamente embaldosado.
■ Pero igualmente será posible construir unas paredes sólidas con un armazón de madera, en cuyo caso se tendrá que buscar el modo de adaptar una puerta, salvo que en lugar de ésta se opte por una cortina.
■ Las paredes para ducha suelen estar constituidas por un armazón metálico con paredes de vidrio translúcido de seguridad o con un panel plástico. Dentro de ambos tipos existe mucha variedad de modelos y de dibujos o relieves.
■ La solución más fácil (pero también la más cara) es comprar todo el material ya preparado para la cabina de la ducha, incluyendo en ello la puerta corredera o bien abisagrada que normalmente ya están incorporadas al equipo. Las instrucciones de montaje se suministran con el equipo. Las cabinas en kit pueden adaptarse a diferentes tamaños del plato y, generalmente, basta con fijarlas a las paredes por cada extremo para conseguir un armazón muy estable y resistente.
■ Antes de poder considerar como terminado el trabajo deben sellarse con silicona las rendijas que se producen en el encuentro del armazón con el plato y con las paredes, para lograr una junta estanca.
■ Si la cabina se la hace uno mismo es evidente que se ahorrará bastante dinero y además se tendrá la posibilidad de hacer algo mucho más adecuado a las necesidades propias. Así, por ejemplo, se puede realizar una cabina que sea más grande que el plato y, en este caso, cerca del plato se tendrá la posibilidad de colocar un rellano o inclusa un taburete.

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Jueves, septiembre 19th, 2013 | Author:

Para poder acomodar un espacio para ducha es necesario disponer de uno que tenga, por lo menos, una planta cuadrada, no regular, de 750mm de lado y de un pequeño lugar adicional para entrar y salir de la cabina en que se disponga de manera aislada la ducha. Realmente no es muy cómodo utilizar el espacio cerrado de una ducha para secarse, y lo mejor es disponer de este espacio fuera de ella. La cabina para baño puede ser adquirida, ya totalmente lista para su instalación o bien se puede fabricar por uno mismo.
■ Antes de instalar la cabina hay que empezar partiendo del plato de la ducha. Normalmente los platos para ducha suelen ser de cerámica o también de resina acrílica, si bien es posible hallar asimismo algunos en acero esmaltado. Todos los tipos suelen encontrarse en los mismos colores estándar que se acostumbran utilizar para los demás sanitarios, de modo que si el baño que se tiene es de colores vivos modernos, no habrá inconveniente en buscar la ducha que le corresponda.
■ El plato tiene, obviamente, un agujero para el desagüe que puede hallarse en un ángulo, en el medio o también en un lado. Es absolutamente indispensable adoptar una decisión al respecto en función del lugar que resultará más práctico en cada uno de los casos, teniendo en cuenta la proximidad de una tubería de evacuación de aguas usadas.
■ La tubería de evacuación debe tener, como mínimo, una pendiente uniforme en todo su recorrido y es muy importante que se coloque del modo adecuado para que el agua fluya sin problemas. En general la pendiente debe estar comprendida entre los 20 y los 150 mm de desnivel por metro longitudinal de tubería.
■ Un recorrido con una caída muy fuerte puede provocar un efecto de sifonamien-to que dará lugar a la evacuación del agua existente en el sifón, eliminando así la protección de la casa contra los malos olores que puedan proceder del albañal. Una buena pendiente es la de 80 mm por metro si el tramo de tubería de evacuación es inferior a dos metros. Para tuberías más largas se aconseja una pendiente de unos 40 mm por metro.
■ El agujero de salida, normalmente, no suele taparse, ya que no se plantea el problema de tener lleno el plato. Como sea que el tapón no está previsto tampoco se tiene que tener un rebosadero. Sin embargo, tal como ocurre con los otros sanitarios, la evacuación de la ducha tiene que contar con la intercalación de un sifón.

Martes, septiembre 17th, 2013 | Author:

El uso de la ducha suele tener más adeptos que el de la bañera, muy posiblemente debido a la rapidez de su servicio. Veamos la manera de poder instalarla sin tener que intervenir casi en la instalación hidráulica existente.
Si se piensa instalar una ducha en el mismo cuarto de baño, cabrá utilizar la bañera como base operativa, pues así se tiene ya a disposición la alimentación y la evacuación del agua que se utiliza. Y además está el receptáculo a punto. Pero esta no siempre es la solución preferible, ya que, si se instala una ducha sobre la bañera, no se aumentan los servicios que se tendrán a disposición, sino que simplemente se mejoran los existentes. Es mucho mejor disponer de una ducha aparte con cabina propia, aunque tenga que alojarse en el mismo cuarto de baño en que ya hay la bañera. Si se puede colocar la ducha en otro sitio se tendrá a disposición otro servicio (para ser utilizados ambos simultáneamente, por ejemplo).

Sábado, septiembre 07th, 2013 | Author:

De la misma manera que se hace con cualquier revestimiento mural, el panel aislante se coloca verticalmente. Hecho esto, se marcan sobre el mismo los puntos de referencia correspondientes a la pared. Será práctico empezar a marcar los paneles correspondientes a un lienzo que tenga una puerta y que la parte que se deba recortar corresponda a un ángulo entrante. Para determinar las dimensiones del nuevo enmarcado de la ventana, se calcula un grosor de panel y se le añaden 2 mm más (correspondientes al grosor de la cola).
Se van marcando en la pared los puntos de referencia correspondientes a la anchura de cada panel y a la mitad de la misma. Se procede luego a cortar los paneles de acuerdo con su altura. Se realiza el corte con la cara de yeso hacia arriba y empleando un serrucho de diente fino. Se procurará colocar el borde aserrado hacia el suelo para que los defectos del corte queden disimulados por el zócalo.

Se distribuye luego la cola correspondiente a la anchura de un panel. Partiendo de la primera referencia hecha, se aplica la cola a partir de 50 mm hacia el interior de la línea marcada. Se emplea una espátula dentada para extender la cola en forma de una banda de unos 200 mm que vaya de arriba a abajo en toda la altura del panel. Se procede de la misma manera a partir de la segunda línea de referencia, marcada también a 50 mm en la parte interior. La tercera aplicación se realiza sobre la línea intermedia, aproximadamente entre las dos exteriores. Se acaba dando unos puntos de cola arriba y abajo, entre las líneas de referencia.
Se aprieta firmemente el panel contra la pared y se comprueba si está a escuadra. En caso necesario, se coloca una cuña en la parte inferior para lograr de esta manera que el panel quede apretado contra el techo mientras se procede a la siguiente fijación. Estas operaciones tienen que hacerse inmediatamente, y con toda certeza se necesitará la ayuda de alguien para llevarlas a cabo.
Se practica una serie de agujeros por encima, por debajo y en medio de las líneas de referencia. Se emplearán tirafondos y tacos apropiados para el panel elegido; normalmente, los tacos y tirafondos suelen venir junto con los paneles adquiridos. Para garantizar una buena fijación, los tirafondos deberán penetrar, por lo menos, 25 mm en la pared.

Luego, sin romper la superficie del panel, se hacen penetrar las cabezas de los tirafondos por debajo de su superficié. Las pequeñas cavidades que se produzcan se rellenarán luego cuando se proceda al rejuntado general. Se encola la zona de la pared que tiene que recibir el nuevo panel. Se presenta éste contra el anterior y luego se desplaza ligeramente para dejar un intersticio de 2 a 3 mm. Tal como se ha hecho antes, se emplearán tirafondos y tacos para fijar el nuevo panel y se procederá igual mente para los demás, recortándolos y ajusfándolos a medida que sea necesario en cada caso.
Para acabar una estancia se tendrá que proceder al enmarcado de ventanas y puertas. Se adoptará la técnica de colocación que se describe en la figura C; cuando se deba realizar una unión a tope en un ángulo saliente, se sacará con cuidado la tapa de poliestireno. La colocación con cola puede ser satisfactoria si los paneles no son muy anchos, pero en caso de duda, se pueden emplear tirafondos y tacos.

Martes, septiembre 03rd, 2013 | Author:

Antes de planificar la ejecución de una nueva calle en el jardín o la refección de otra existente, es necesario meditar muy bien sobre las zonas que tendrá que atravesar.
Ninguna regla obliga a que la avenida o calle tenga que discurrir siempre igual, de un extremo a otro. Por tanto, se podrá recurrir simultáneamente a las diversas fórmulas presentadas para integrar mejor la calle a todo su entorno.

Sábado, agosto 24th, 2013 | Author:

El tiempo consagrado al cálculo de lo que se necesitará tanto cuantitativa como cualitativamente así como el destino de cada material, evitará costosos errores posteriores.
Se empezará estudiando la lista de todos los elementos constitutivos y anotando todo aquello que se necesitará. Se calcula luego la pendiente del tejado empleando la relación 1:36, que, en función de la longitud del tejado, permitirá determinar la inclinación de los cabrios. Si al decidir la cantidad y tipo de vigas que harán falta se tienen dudas respecto a la carga que deberán soportar, será mejor optar por una sección mayor. Todas las vigas deben medir 150 mm más que la longitud del tejado con el fin de rebasarlo y frenar así la penetración del agua por debajo del mismo. Cuando se haya establecido la lista de materiales necesarios, se procurará adquirir madera sana y que haya sido secada correctamente, sobre todo para las vigas. Se rechazarán los maderos que presenten nudos importantes. Si la madera no ha sido ya tratada contra la putrefacción y los insectos, se le dará una capa de producto de preservación. Hay que prestar igual atención al trata miento de los maderos que se corten en la misma obra y tener muy en cuenta las superficies de testa, donde la putrefac ción seca y los mohos suelen instalarse con mayor preferencia.

Jueves, agosto 22nd, 2013 | Author:

Antes de emprender una construcción de este tipo conviene conocer la función de cada uno de sus elementos.

Soleras. Estos grandes maderos suelen tener una sección de 100 x 50 mm; se colocan en la parte superior de las paredes laterales, ofreciendo una supferficie horizontal en la que se apoyarán las vigas. Si se trata de una pared doble, las soleras descansan sobre el panel interior, debiendo levantarse en este caso la albañileria del panel exterior para que se iguale a la superficie superior de la solera.

Estribos de apoyo. Los tejados planos pueden ir a parar, por diversas razones (espacio limitado, facilidad de acceso), contra una pared ya existente. En muchas casas antiguas el tejado solia descansar sobre una viga establecida en el muro original. Dicha viga podia ser de la misma sección que la solera y general mente se solía empotrar o fijar contra la pared, en tanto que la solera descansaba plana sobre una pared. Las vigas se apoyaban entonces sobre la viga adyacente o se enlazaban a ella a través de uniones a media madera. También se podían empotrar las viguetas en plena pared y fijar una viga debajo de ellas.
Estos dos sistemas han quedado prácticamente abandonados hoy dia, puesto que, además de no resultar estéticos ya que dejan a la vista una viga justo debajo del techo, presentan un cierto peligro: la penetración de la humedad en la pared, por mínima que sea, puede provocar la putrefacción de los extremos de las vigas, provocando la salida de éstos de su alojamiento y dando lugar al derrumbamiento de aquella parte de la construcción.
Un tejado de buena construcción dispone hoy dia de otras técnicas, una de las cuales, y quizás la más extendida, consiste en utilizar estribos de fijación especiales sólidamente establecidos en la pared original. Podrá construirlos un cerrajero, aunque también será posible hallarlos en establecimientos para materiales de obras.
Existe un tipo de estribos que permite ensamblar las vigas perpendicularmente entre sí. Se emplea para empalmar las vigas alrededor de un saliente de una pared o de una chimenea o un ángulo saliente.

Vigas. En la mayoría de los tejados planos, las vigas deben superar la longitud de la construcción con el fin de asegurar una perfecta estabilidad de la misma. Unos intervalos de 400 mm constituirán generalmente una buena separación entre vigas; éstas deberán ser de madera seca, sana y exenta de defectos importantes.
Las vigas suelen medir 500 mm de grosor y su anchura deberá establecerse de acuerdo con cálculos precisos, en función de la dimensión del tejado y de la carga que tendrán que recibir.

Tirantes. Por muy seca que esté una madera, siempre tendrá tendencia a combarse si se emplea para cubrir una gran abertura. Para compensar esta inflexión, conviene colocar unos cuantos tirantes de acero o de madera entre las hileras de vigas para acrecentar la resistencia longitudinal de toda la estructura. Las primeras se encontrarán ya listas para su uso en todos los tamaños. Pero también pueden utilizarse maderos de 50 x 50 mm recortados a la medida adecuada. Los tirantes se colocan a pares en el centro de la viga, clavándolos entrecruzadamente.
Con el fin de aumentar la rigidez de as vigas, sobre todo cuando éstas son muy largas, es aconsejable fijar varios pares de tirantes.
Otro método consiste en recuperar sobrantes de maderos utilizados como vigas, recortarlos en tamaños reducidos e insertarlos con precisión entre ellas. Se clavarán para mantener su posición en la parte superior e inferior. De este modo se consigue también una buena estabilidad, pero esta solución presenta el inconveniente de impedir la circulación del aire bajo el tejado (esta dificultad puede resolverse empleando madera de una anchura 25 mm inferior a la de las vigas).

Cabrios de pendiente. Se trata de maderos cortados oblicuamente y del mismo ancho que las vigas a las que van fijados. Proporcionan al tejado, es decir, a la cubierta externa, la pendiente deseada, haciendo posible de esta manera el escurrido de las aguas en tanto que el techo queda horizontal. Cuando la inclinación del tejado es perpendicular a las vigas, hay que determinar la orientación de la pendiente y clavar los cabrios de inclinación en el sentido más conveniente.
Los cabrios pueden recortarse en la misma obra con una sierra circular. Pero esta tarea es algo delicada, puesto que es difícil apreciar con precisión, a simple vista, unos ángulos de tan poca inclinación. Por lo tanto, es preferible establecer previamente la inclinación y cortar o encargar el corte de los maderos a la medida precisa.

Entarimado. A base de tablas de chilla se logra el entarimado; éste descansa sobre las vigas que sirven de base a la misma cobertura. Las tablas de chilla suelen ser de poca calidad y de una sección de 25 mm. Evidentemente, resultan más eficaces las tablas machihembradas, aunque son algo más caras. Para este mismo uso existen tablas de aglomerado embetunadas.

Fajas. Son las tablas colocadas a lo largo de los bordes del tejado y sólidamente fijadas en el extremo de las vigas. Su función no es meramente decorativa, pues impiden que el agua penetre y dañe, por consiguiente, las piezas interiores de madera. Por otra parte, proporcionan un buen punto de fijación para los canalones.

Revestimiento de aleros. Se trata de un revestimiento de madera aplicado en la parte inferior de las vigas en el punto en que éstas sobresalen del muro. Protegen la madera de la humedad e impiden que los pájaros construyan sus nidos en los aleros o entre las vigas.
Patas de retención. Cuando el viento azota fuertemente un tejado, éste, por firme que sea. puede sufrir daños. Para aumentar su resistencia y estabilidad, se pueden disponer transversalmente unas patas de pletina en la parte superior de las vigas, justo por encima de la solera. Estas patas de retención miden unos 25 mm de anchura y pueden tener diversas longitudes y formas.

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