Durante los meses fríos hay algunos elementos del coche que deben revisarse con especial atención. La lluvia, la nieve y las condiciones atmosféricas adversas provocan una pérdida de visibilidad que debemos prever teniendo a punto los limpiaparabrisas. Con el frío los coches sufren más, por lo que también es necesario revisar con frecuencia el nivel del líquido refrigerante.
El porta-rollos se ha convertido en una pieza indispensable en el cuarto de baño. Con la idea que proponemos es posible conjugar lo decorativo con lo práctico ya que esta caja de formas agradables permite albergar en su interior varios rollos extra para tenerlos siempre a mano.
En el modelo que hemos desarrollado, se pueden colocar cuatro rollos de papel higiénico de forma cómoda para su uso, de tal modo que, a la finalización de uno de ellos, le suceda otro rápidamente y sin complicaciones. Cualquier situación inesperada puede solucionarse: siempre habrá un nuevo rollo disponible y a mano.
Además, el pequeño tamaño del porta-rollos permite que su instalación se pueda realizar en cualquier cuarto de baño, independientemente de las dimensiones del mismo.
El material en el que hemos realizado este portarollos permite que las posibilidades para su acabado sean diversas. El barniz, la laca o la pintura normal, con motivos decorativos, logran dar un toque original a esta pieza. Una oportunidad para quienes gusten desarrollar sus propias técnicas.
Paso a paso.
1.- Cortamos las piezas a medida. Los laterales se cortan superpuestos.
2.- Cortamos, a continuación, los círculos de la pieza frontal. Estos círculos permitirán la visualización de los rollos de papel higiénico dentro del depósito, sin necesidad de levantar la tapa.
3.- La sierra de calar será muy útil para cortar los perfiles laterales.
4.- Hacer los agujeros en los laterales para insertar el rodillo porta-rollos. Esta pieza se puede encontrar en cualquier casa de sanitarios o en las ferreterías.
5.- Mediante tornillos y cola blanca de carpintero, ensamblamos las piezas, tal y como se indica en el esquema adjunto.
6.- Si disponemos de una fresa, se matan todos los cantos exteriores. En caso contrario, es posible realizar esta operación con la ayuda de una escofina. En cualquier caso, la opción es redondear los cantos o dejarlos vivos. Siempre habrá que lijarlos un poco.
7.- Añadiremos una pieza de madera del tamaño del hueco superior. Pegarla con cola en la cara interna de la tapa para que encaje.
8.- Para el acabado final, y ya que hemos utilizado Fibrofácil como material básico, elegimos pintura. En primer lugar hay que enduir todas las deficiencias que hayan podido quedar y, posteriormente, procedemos a eliminar las irregularidades con una lija fina. Cuando las superficies estén suaves, estarán listas para aplicar la pintura y decorar según el gusto de cada cual.
Materiales.
Para este porta-rolios de papel higiénico se han utilizado diversas piezas de Fibrofácil de 15 milímetros de espesor. Las medidas de cada uno de ellos son las siguientes:
* 2 piezas de 55 cm. por 12 cm. para los laterales.
* 1 pieza de 28,5 cm. por 12 cm. para el frontal.
* 1 pieza de 41,5 cm. por 12 cm. para el fondo.
* 1 pieza de 12 cm. por 12 cm. como estante.
* 1 pieza de 15 cm. por 12 cm. para la tapa.
* 1 rodillo porta-rollos.
La necesidad de guardar ordenadamente los CD parece ser una tarea agregada a las tantas que nos obligan las prisas y la reducción del espacio en los hogares. Varios llamados telefónicos nos indicaron que había despertado el interés de nuestros lectores. Por esa razón ahora de la mano del Departamento de Herramientas eléctricas de ROBERT BOSCH sugerimos la construcción de esta columna aerodinámica y estable que además de contener ordenados a los Cds agrega al ambiente un detalle estético. “Maestro” representa un moderno sentido de la línea, pujante, espigada, etérea. Ya que la torre puede girarse sobre su eje vertical, genera una sensación de espiral ascendente.
Por otra parte, se adapta fácilmente a la magnitud de su colección de discos: basta con que al construirla prevea usted un par de estantes más o menos. Lo más bello es, sin embargo, la asombrosa sencillez de su principio constructivo, con el que incluso los principiantes pueden conseguir un resultado perfecto. Para la construcción de “Maestro”, no necesita ser usted un maestro, ya que los trabajos necesarios se pueden realizar con gran facilidad. Por supuesto, es necesario el máximo cuidado y exactitud: al fin y al cabo, la torre de CDs se levantará en su cuarto de estar (living)como atractivo punto de referencia. Las mejores condiciones, las que ayudan para lograr un perfecto resultado son las herramientas eléctricas que BOSCH le sugiere.
1. Marque y corte el número de placas cuadradas que quiera, según la altura de la torre de Cds. En este caso se trabaja con 35 placas que darán, al partirlas, 70 estantes.
Calcule el espesor conforme a la longitud de la hoja de sierra para el corte diagonal, que dará el doble número de placas. Conseguirá cortes precisos utilizando la sierra de calar en aplicación estacionaria adosádola a la mesa de trabajo.
2. Se trazan y cortan las dos superficies circulares: la base y la intermedia. La misma sierra de vaivén acoplada a una guía para cortar en círculo. Si se desea dar cierto bisel a la base y a la placa intermedia, será necesario dar la inclinación necesaria a la zapata de la herramienta. Estas caladoras permiten cortar con inclinación de hasta 45s.
3. Una lijadora de banda, con bastidor de sujeción y tope lateral de apoyo, maravilla del buen bricolador. Lijar
será un juego. Para obtener piezas exactamente iguales, sujete varias de ellas cubriendo casi la anchura de la banda. Puede aprovechar para redondear los ángulos despuntándolos un poquito. Los redondeos de la placa intermedia se lijan mejor con la lijadora en la mano siguiendo la curvatura del corte.
4. Para perforar con exactitud conviene sujetar varias placas juntas colocándole encima una plantilla realizada para el caso.
En la placa base, con la misma plantilla, se realizarán los tres agujeros necesarios para enhebrar las varillas roscadas. Por la parte de abajo habrá que agrandar el agujero de manera que las tuercas no rocen el piso. Un agujero ciego de 20 mm será suficiente.
5. Una lijadora orbital ahorrará el esfuerzo que significa lijar a mano. Este trabajo puede racionalizarse fácilmente delimitando la primera pieza por sus cantos con tres piezas de deshecho y sujetándolas fuertemente. De esta manera las placas quedan fijas al lijarlas y pueden sacarse fácil una vez terminada la operación. A continuación se esmaltan y barnizan.
6. Las placas terminadas se enhebran con los separadores una vez que se haya atornillado la base. Pegar fieltro en la parte inferior impedirá que se raye el piso. En la otra punta de las varillas se colocarán la tuercas de remate superior. Para finalizar, la cubierta se encola en caliente con una pistola termofun-dente. Luego se pegará sobre las tuercas del remate superior.
La carpintería en obra no se agota en estos trabajos rudimentarios vinculados con la albañilería. Lo que sucede es que a mayor protagonismo de la madera en lo que se está construyendo entra a jugar el cálculo de resistencia, la precisión en los cortes, la exactitud en las mediciones, etc. Ahí aparece el profesional.
Mientras vamos ensayando para llegar a esos niveles de competencia conozcamos algo del vocabulario.
Agreguemos: Durmiente: viga de madera que soporta carga pero apoyando en toda su longitud sobre un lecho de tierra, piedra o ladrillo. El caso más representativo es el durmiente ferroviario: aguanta el paso de los trenes no permitiendo que las vías cedan. Otro: los umbrales de madera muy usados en las casas antiguas.
Viga: Madera voluminosa que apoyada en los extremos soporta el peso de la cubierta o el entrepiso. Muchas veces necesita puntales o columnas intermedias. El espacio que queda libre entre los puntos de apoyo se llama vano.
Las vigas de madera también se usan como dintel y soportan el peso de todo el material que va por encima de la puerta o la ventana.
Cantonera o costanero: tabla que se corta primero al cuadrar un tronco maderable. Una cara es plana, y la otra lleva la forma de la corteza del árbol. Los bordes son casi siempre irregulares y su resistencia también. Por esa razón se la usa sólo para cercos y vallados.
Alfajías: tabla de largo variable, de sección rectangular de unos 10×6 cm. Casi siempre se hace apoyar sobre las vigas y soporta el peso de tejas, tejuelas o chapa, según sea la cubierta.
Las fichas y los enchufes de dos patas cilindricas o planas (bipolares) no pueden ser comercializados ni sueltos para armar, ni montados en los cables de electrodomésticos y herramientas eléctricas.
Los tomacorriente y las fichas a emplear en lo sucesivo serán de tres patas planas (tipo cuchilla). El borne central corresponderá siempre al cable de tierra. Éste será de color verde y amarillo para identificarlo fácilmente.
Este cable no corresponde a la red eléctrica que viene de la compañía. Reemplaza, en forma más racional al cablecito desnudo con el que atábamos la heladera o el lavarropas a la canilla más próxima. El usuario es el responsable de su presencia.
En casas y departamentos construidos recientemente suele aparecer dentro de las cajas de conexión este tercer cable, sin aislación, totalmente desnudo. En otros casos está aislado pero no se respetó el color. Este detalle no tiene importancia. Lo que es fundamental es que se encuentre conectado a tierra, con una masa poderosa y no ofrezca resistencia al paso de la corriente ( 0. Cero Ohmio es el valor ideal, pero imposible de alcanzar porque el cable ofrecerá siempre algo de resistencia).
Salió la nueva ley y nos despertamos con la sensación de que todo lo que hicimos estaba mal hecho y que de ahora en más hay que hacerlo como la ley dice que es lo bueno.
No estamos en condiciones de decir si el enchufe de patas cilindricas es peor o mejor que el de patas planas (tipo espada). Lo que sí estaba mal, y desde el comienzo de la revista lo señalamos es el uso del enchufe bipolar sin la presencia del tercer cable. (Tierra, masa o puesta a tierra).
Desde que se hicieron las primeras instalaciones domésticas era usual en nuestro País poner un conductor para el vivo y otro para el neutro. Esta práctica continuó hasta nuestros días, pero de aquí a poco tiempo todos los edificios contarán en sus instalaciones con el famoso y poco visto cable verdiamarillo.
Con el ánimo que inspira toda la revista: hágalo Ud. mismo y fácilmente, proponemos:
Paso 1.
Cierre la llave de paso tanto de fría como de caliente.
Desarme la mezcladora de pared quitando primero el indicador F o C. Saque el tornillo que fija el volante y tire hacia Ud. con fuerza pareja. Puede estar oxidado y resistirse pero hágalo oscilar sobre el vastago hasta que despegue.
Paso 2.
Abrir la llave de paso de agua fría y comprobar que el agua no pasa de un lado al otro. Se puede tapar con la palma de la mano o bien roscando el cuerpo de la válvula vieja en el agujero correspondiente. Tampoco debe gotear por la tapa que se acaba de colocar en el centro.
A partir de ahora, la mezcla se producirá por fuera de la pared. En este caso, la canilla es de una sola pieza y tiene un conducto interior que desemboca en el pico. Si lo logró vaya al paso 6.
Paso 3.
En el supuesto de que los pasos 2 y 3 no brinden los resultados que deseamos habrá que cortar y taponar con soldadura de estaño el conducto mezclador. Se romperá sólo un azulejo y ahuecando la pared en torno al caño central se llega al mismo.
Con una amoladora y un disco para corte de metales se trabaja más rápido. El resultado será el mismo con una sierrita de mano. El latón se corta muy bien con una hoja de 18 -24 dientes.
Paso 4.
Lijar, limpiar con estearina y estañar con estaño del 50%. Colocar un trozo de plomo a modo de tapón para que contenga la soldadura y soldar con estaño del 33%.
Esta operación debe hacerse en ambos extremos y no requiere conocimientos especiales para hacerla bien. El manejo del calor es lo más importante: si falta no pegará y si sobra escapará el estaño.
Paso 5.
Como la canilla nueva no coincidirá exactamente con los agujeros de la anterior los brazos adaptadores, enlaces excéntricos que permiten ajustar a nivel y también la separación.
Se arma todo provisoriamente y sin apretar demasiado porque luego habrá que desarmar para tapar antes el hueco en la pared y colocar el azulejo faltante. Para esto puede utilizar mezcla de albañilería (Revoque grueso) y también, pero menos aconsejable, yeso. Deje un centímetro de profundidad para el azulejo de repuesto y el pegamento.
Paso 6.
Rearme el conjunto poniendo los brazos excéntricos,universales con dos o tres vueltas de teflón y ajúsfelos convenientemente respetando la medida del ancho de la canilla, la altura defintiva y la nivelación., de lo contrario la canilla quedará más alta de un lado que del otro.
Colocar las campanas embellecedoras a mano, sin usar herramientas y protegiéndolas con un trapo limpio.
Observar la presencia de las juntas de goma que van entre la canilla y el brazo de movimientos universales. Deben quedar planas dentro del alojamiento de la tuerca.
Paso 7.
Coloque las dos tuercas a mano y llévelas hasta que sienta la compresión de la junta.
Ajuste las tuercas con una llave a medida sujetando con otra al brazo universal para que no gire y se mueva del sitio ya establecido. El ajuste será el suficiente como para que no haya pérdidas.Un error frecuente es apretar con demasiada fuerza. Esto suele estropear las juntas.
Conclusión:
Tiene ahora una canilla nueva que aguantará muchos años con la ventaja de que el cambio puede hacerse sin romper nada y que en el supuesto de tener una pérdida, estará a la vista.
Hay distintos modelos y marcas de grifería que han adoptado el sistema de brazos adaptadores. Hasta pueden conseguirse sueltos para modelos que no lo traen. Una buena casa de sanitarios podrá informarle.
Las mezcladoras exteriores de pared pueden utilizarse en cocinas y también para reemplazar a las de ducha en el baño.
La tendencia a facilitar las reparaciones se puede observar en el caso de las llaves mezcladoras, sean para baño o cocina. En un principio se utilizaron llaves que realizaban la mezcla fría- caliente con el mecanismo embutido en la pared. (Mezcladoras de pared). Después con la simplificación que significó contar con los flexibles de distintas medidas y roscas universales, en lavatorios y piletas de cocina se fueron imponiendo las mezcladoras de mesada.
Ventajas.
El sistema de mezclado es idéntico en ambos casos: dos llaves independientes unidas por un tubo con una salida al exterior. Al abrir la llave derecha, saldrá agua fría. Si se abre la izquierda, caliente. Al abrir las dos, las aguas se juntan y conforme se regulen saldrá con más o menos temperatura. Cuando se produce un desgaste excesivo o una rotura del asiento de la válvula (mucha presión al cerrar o formación de dientes por oxidación) y no sea posible rectificarlos o cambiarlos habrá que reemplazar la llave entera. También en el caso de querer cambiar de modelo poniéndolo a juego con el resto de la grifería.
Es evidente que en el caso de la mezcladora de pared habrá que romper azulejos, abrir un buen boquete, desatornillar las entradas de fría y caliente para después de quitar la canilla, desoldar las tuercas y soldar codos terminales de 1/2″, con rosca hembra. Estos tendrán que quedar a ras del azulejado.
Hemos escogido dos cultivos de huerta que por lo general no faltan en ninguna buena mesa. Nuestro criterio es iniciarnos con plantas que por sus características y resistencia son relativamente fáciles de trabajar y se pueden cultivar en cualquier época del año utilizando la variedad de semillas que corresponde a la estación en que nos encontremos.
No debemos olvidar que escoger semillas de buena calidad es el primer paso para obtener una buena cosecha. Hacer un tiempo para dedicar a esta tarea y mucha paciencia a la espera de resultados, son los otros ingredientes imprescindibles.
Desgraciadamente el ser humano no puede estar constantemente vigilando sus movimientos, como lo harían los progenitores de cualquier especie que pueblan la tierra. Por otra parte, sería inhumano tenerlos siempre confinados en ese reducido espacio conocemos como “corralito”, sobre todo si ha comenzado a dar sus primeros pasos pues es cuando necesitan más espacio vital. Sin embargo, determinados recintos de la casa han de estar vedados a su paso con el fin de evitarles desagradables accidentes. Un lugar muy significativo puede ser la cocina. Las escaleras, son también es pecialmente peligrosas y como desconocen la trampa, se lanzan a la aventura sufriendo el correspondiente accidente. Una forma muy eficaz de limitarles el paso, sin tener confinarles a un metro cuadrado, o por el contrario cerrar las puertas, lo que limitaría nuestra capacidad de vigilancia, es colocar una barrera en aquellos lugares que pudieran ser susceptibles de posibles accidentes. La idea no es nueva, y se basa en la colocación de una pequeña barrera, en los umbrales de las puertas o en el rellano de la escalera.
Descripción.
Sin lugar a duda nos vamos a encontrar en el mercado, modelos ya confeccionados listos para instalar, pero el amante del bricolaje siempre dispone de material sobrante de otros proyectos, con lo que se pueda hacer esta barrera. Sólo necesitamos listón cuadrado de 40 x 40 mm, aproximadamente de 3.50 metros y un listón redondo de 15 mm. Como elemento presionaren hemos empleado una pata de cocina sobrantes de un trabajo anterior. En este sentido se puede emplear cualquier fórmula que nos pueda dar el mismo resultado.
Montaje.
El montaje de los componentes es muy sencillo y requiere pocas herramientas. Para empezar cortaremos de un listón cuadrado dos liras de 80 cm y dos le 52 cm. Éstas Ultimas pueden variar su longitud si va destilana a una escalera, entonces tendremos que ajustar dicha medida. Tendremos que cortar también 4 listones redondos de 75 cm. de largo, por 15 mm de diámetro. Para darle la consistencia necesaria uniremos los listones entre sí haciendo una caja en los extremos de los listones cortos y un macho en los largos, como podemos apreciar en las fotografías. A su vez haremos los agujeros para los listones circulares. Seguidamente uniremos todas las piezas y encolaremos, y una vez seco daremos una mano de lija. La finalidad principal radica en que la barrera sea efectiva, es decir, que el niño no pueda pasar y que no pueda retirarla con su fuerza o peso, y trepar por ella, pero que a su vez sea cómoda y rápida de retirar por un adulto. Así mismo tiene que ejercer presión sin que por ello deje marcas irreparables en la puerta. Hemos ideado un ingenioso sistema que da la presión necesaria, no deja marcas y es rápido de retirar.
El sistema además, emplea elementos comunes que han sobrado de otros trabajos de bricolaje, pero al no disponer de ellos se pueden encontrar fácilmente por un precio mínimo. Sé ha empleado una pata de un mueble de cocina, a la que hemos hecho un agujero por donde pasa otra pata con un espárrago roscado, sujetando ésta con dos tuercas. De manera que quede ésta última loca, pero sin que se salga, con el fin de que cuando estemos apretando contra la puerta la misma no deje marcas. La parte roscada de la pata de plástico la embutimos a presión en la madera. Podemos sujetar ésta con un espárrago o tornillo, por la parte superior a fin de que no de vueltas. En el otro extremo colocamos un taco con un espárrago pegado al mismo de manera que sea introducido éste en el agujero abierto a tal fin. El hecho de no dejarlo fijo responde a la posibilidad de poderlo cambiar por otro más largo o más corto dependiendo de la puerta donde sea colocado.










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